PAMPLONA 20 Nov. (EUROPA PRESS) -
Un aficionado al fútbol tendrá que pagar una sanción de 3.000 euros por invadir en tres o cuatro metros el terreno de juego durante un partido amistoso entre Osasuna y el Real Zaragoza, en noviembre de 2006, según una sentencia del juzgado de lo contencioso-administrativo número 1 de Pamplona.
El acusado se adentró en el campo "en un momento de euforia", tras un gol del equipo navarro, y propinó una patada al balón. La Delegación del Gobierno en Navarra impuso la multa al considerar que los hechos constituían una infracción prevista en la Ley del Deporte.
El aficionado, Igor Murugarren Solchaga, recurrió ante los tribunales, alegando que lo ocurrido no constituía una infracción porque no tenía un "componente violento" o repercusión en el orden y la seguridad públicos. Su abogado también sostuvo que la conducta era "absolutamente intrascendente", máxime teniendo en cuenta que se trataba de un encuentro de carácter amistoso.
No obstante, el juzgado ha desestimado el recurso y ha impuesto la sanción. En la sentencia recuerda que tras una modificación de 2002, constituye una "infracción grave" la irrupción no autorizada en los terrenos del juicio", con independencia de que el hecho pudiera "considerarse intrascendente" o no fuera violento.
"La ley no distingue a efectos de sanción que la irrupción se haga con juego parado", apunta el juzgado, que estima que la Administración aplicó la ley e impuso la sanción "en su grado mínimo". Contra la sentencia no cabe interponer recurso ordinario alguno.