MÉXICO DF 10 Dic. (EP/Reuters) -
Los equipos grandes del fútbol mexicano han invertido millones de dólares de cara a cada nuevo torneo, pero estos gigantescos desembolsos no lograron que alguno salga campeón en los últimos años y borre la decepción de la cara de sus hinchas.
Salvo Pumas, que obtuvo el torneo Clausura este año, los otros pesos pesados del fútbol azteca, como las Chivas de Guadalajara, América y Cruz Azul, no dan pie con bola a pesar de una historia colmada de éxitos.
América, que no levanta una copa en los torneos locales desde 2005, vivió uno de los peores torneos en sus 95 años de vida al terminar el Apertura en el penúltimo lugar general, lo que generó que hace semanas iniciara una reestructuración para tratar de salir de una prolongada crisis.
Mientras tanto, el Cruz Azul está en deuda con sus aficionados al no conquistar un título desde 1997, a pesar de que en los últimos años ha llegado a la postemporada y desde el 2008 alcanzó la final en tres oportunidades. "Ya hasta me da pena ponerme la playera (camiseta)", dijo Juan Sánchez, un molesto hincha del América.
"De hecho los últimos partidos no los vi y preferí salir a divertirme con mi novia en vez de hacer corajes viendo a estos cabrones hacer sus tonterías", agregó Sánchez mientras leía un diario deportivo en calles de la Ciudad de México. En el América renunció hasta el presidente del club, que puso a todo el plantel el cartel de transferible.
Las Chivas del Guadalajara y los Pumas han preferido cerrar la chequera y darle la oportunidad a su cantera, pero la fórmula dio resultados diferentes. El llamado 'Rebaño Sagrado', que se caracteriza por alinear sólo jugadores mexicanos y hace tiempo no gasta en un refuerzo de renombre, no le ha dado una alegría a sus millones de aficionados desde el 2006, cuando ganaron el torneo Apertura.
Para los felinos ha sido distinto. En mayo conquistaron el título al ganar el torneo Clausura 2011, y en el actual campeonato hizo debutar a nueve futbolistas de sus fuerzas básicas que fueron respaldados por el argentino Martín Bravo y el paraguayo Darío Verón, únicos extranjeros del equipo.