BARCELONA 16 Abr. (EUROPA PRESS) -
El entrenador del RCD Espanyol, Ernesto Valverde, instó hoy a su equipo a "hacer algo y no agachar la cabeza" de manera inmediata para salir de la espiral de malos resultados que acompaña al equipo, ya no sólo para buscar la clasificación para una competición europea, sino porque, en su opinión, se está jugando "su dignidad" en este final de la temporada.
Con tan sólo nueve puntos conseguidos de los últimos 39 en disputa en el campeonato, y tras haber sufrido cuatro derrotas consecutivas sin marcar un gol, el Espanyol continúa con su particular caída libre en la segunda vuelta. Con la opción de acceder a la Copa de la UEFA cada vez más difícil, Valverde apela ahora "a la dignidad".
"La solución está dentro de nosotros, entre las tripas de cada uno, y hay que buscarlo y sacarlo. Si nos jugáramos el descenso podría ser, pero nos estamos jugando nuestra propia dignidad", declaró Valverde, que no ve motivos para el nerviosismo, ya que no está en juego la permanencia en Primera División, y porque el equipo "no tiene nada que perder".
"Estamos atenazados por una tontería, por nosotros mismos y la situación es absolutamente salvable", añadió. "Nos hemos metido en una situación que parece que está pudiendo con nosotros y eso me saca de mis casillas, más que nada porque no son situaciones difíciles ni de descenso, y eso sí que es presión", prosiguió el técnico extremeño.
Valverde entiende que el equipo pueda jugar mal, pero no que agache la cabeza. "Es algo que tenemos que solucionar. Hay que hacer algo y no agachar la cabeza; levantarse y pisar cuanto más fuerte mejor. Ya hemos pasado esas situaciones no hace tanto, hace un año" comentó, asumiendo en todo caso que están haciendo una segunda vuelta "muy mala".
"Sin duda", confesó, habría sido destituido en caso de haber obtenido estos malos resultados durante la primera vuelta. En cualquier caso, Valverde, aclaró que "para nada" se plantea la dimisión y reiteró su "compromiso con el club". "Soy partícipe y parte importante de todo lo que ha pasado este año en lo positivo y en lo negativo", comentó.
El entrenador del Espanyol calificó de "lamentable" el último partido de su equipo, en que fue derrotado en casa por el Osasuna (0-1), y considera que deben "apechugar con ello", dijo, mostrando su comprensión con el malestar de los aficionados del club, y apuntó que ese encuentro fue "uno de los peores en sensaciones" desde que dirige al equipo catalán.
En este sentido, argumentó esas malas sensaciones por la "poca intensidad" del Espanyol y porque parecía que a su equipo "le podía la situación". Por todo ello, emplazó a sus jugadores a reaccionar y mostró su deseo de "luchar para que las pancartas cambien", en relación a las protestas de un grupo de aficionados durante el entrenamiento.
"EL BARCELONA SE JUEGA LA SEGUNDA POSICIÓN".
En medio de este ambiente, el Espanyol se enfrenta el sábado al FC Barcelona en el Camp Nou. "Desde el punto de vista de la clasificación y de la situación anímica, parece que llegamos en nuestro peor momento, pero, desde mi punto de vista, creo que este derbi nos llega en el momento perfecto", afirmó Valverde.
"Es el partido que necesitamos para reencontrarnos. Es el partido que elegiría para jugar, y más en el Camp Nou. Ahora hay que salir ahí y apretar", sentenció. Además, no cree que el Barça deje en segundo plano el derbi para centrarse en la semifinal de la Liga de Campeones ante el Manchester United y señaló que los azulgrana también "se juegan mucho".
En su opinión, el Barcelona "se juega mucho, no puede dar la Liga por perdida y se está jugando la segunda plaza", lo cual destacó porque quedar tercero y tener que disputar una ronda previa de la Liga de Campeones en agosto es "hipotecar" la pretemporada, y añadió que, además, los azulgrana también se juegan "su prestigio personal".
Por último, Valverde reconoció que los malos resultados están afectando psicológicamente a la plantilla y admitió que decide las alineaciones en función "de la actitud ante la situación" y que también le influye la fortaleza mental de sus jugadores. "A veces, quizá no cojo a los que mejor juegan, sino a los mentalmente más fuertes", desveló.