4 de abril de 2020
 
Publicado 26/03/2020 10:51:03 +01:00CET

Gestas del deporte: El Leicester, ganador de la Premier League contra todo pronóstico

El Leicester City levantando su trofeo de campeones de la Premier 2015-2016
El Leicester City levantando su trofeo de campeones de la Premier 2015-2016 - LEICESTER CITY

MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

Casi cuatro años después, aún se recuerda al Leicester City cumpliendo el sueño de ser campeón de la Premier League, una de las mayores gestas del fútbol inglés y europeo en la que un equipo con modesto potencial económico fue capaz de pasar por encima de los 'todopoderosos' y romper todos los moldes al conseguir lo que parecía imposible en una de las ligas más competitivas del mundo.

El 2 de mayo de 2016, los 'foxes' se proclamaron matemáticamente campeones de la competición inglesa por primera vez en su historia, a falta de dos jornadas de terminar la temporada, tras el empate a dos entre el Chelsea y el Tottenham que permitió culminar la hazaña de un equipo que a principio de curso hubiese firmado por mantenerse en la máxima categoría a la que había ascendido hacía tan solo dos temporadas.

Con la Premier casi en el bolsillo y con siete puntos de ventaja sobre el Tottenham, un empate en Old Trafford ante el Manchester United (1-1) en la antepenúltima jornada hizo que el final feliz se aplazara un día más para el Leicester y tuviera que esperar al resultado de los 'Spurs' en Stamford Bridge que le hiciera campeón antes de tiempo. Y así fue. Los 'zorros' celebraban el triunfo desde sus casas y conmovían al mundo. Casi medio centenar de personas apostaron su dinero por esta posibilidad, que se pagaba 5.000 libras a 1, y todas vieron premiada su fe, algunos más que otros porque no retiraron su apuesta y aguantaron hasta el final.

Y es que en el fútbol no se ha vuelto a vivir tanta unanimidad como la que despertó el Leicester en su ciudad aquel día. Un equipo que, tras haber pasado casi desapercibido durante 132 años, terminó protagonizando una superproducción digna de Hollywood, un fenómeno global en una ciudad modesta y sin tradición futbolística, a la que solo le hacía falta insistir y creer.

El repaso por la historia de este equipo de East Midland revela que siempre estuvo acostumbrado a vivir al límite. Hasta entonces, el mayor logro del Leicester, al margen de tres Copas de la Liga ganadas en 1964, 1997 y 2000 y una Charity Shield en 1971, había sido el subcampeonato de la temporada 1928-29.

Las últimas décadas ha estado tantos años fuera como dentro de la máxima división inglesa, pasando diez años sumido en la Segunda División, llegando incluso a caer en la tercera categoría en 2008, lo que hacía prácticamente inimaginable el título liguero por aquel entonces.

Pero todo salió a la perfección y el equipo británico se hizo con el campeonato con jugadores, hasta el momento, desconocidos. Los goles del inglés Jamie Vardy, que en 2011 andaba por los campos de la Séptima División, la magia del argelino Riyad Mahrez y el trabajo incansable del francés N'Golo Kanté se alinearon bajo la batuta del técnico italiano Claudio Ranieri, gran artífice de este sueño, que supo crear el bloque perfecto de jugadores sin cartel y demostrar que "en el fútbol, una vez en la vida todo puede suceder".

AGARRADOS AL TALENTO DE MAHREZ Y LOS GOLES DE VARDY

"Nuestra meta para esta temporada es conseguir los puntos suficientes para asegurar la permanencia. Primero vamos a lograr eso, y después ya hablaremos", afirmaba el técnico italiano cinco meses antes de proclamarse campeón.

Sin olvidarse de la humildad, diseñó un equipo lo suficientemente competitivo como para dejar atrás a los otros 'grandes' del fútbol inglés y registrar 23 victorias y tan solo 3 derrotas en 38 partidos jugados, aventajando en 10 y 11 puntos respectivamente al Arsenal y al Tottenham.

La velocidad y talento de Mahrez, procedente del modesto Le Havre, y el combate arriba y el 'olfato' goleador de un extrabajador de fábrica que había iniciado su trayectoria en el fútbol de élite hacía muy poco, funcionaron a la perfección. Entre los dos anotaron 41 de los 68 goles del equipo, 24 el inglés y 17 el argelino. Kasper Schmeichel, hijo del mítico Peter, afianzó la portería, mientras que el pequeño Kanté se presentaba en sociedad como un mediocentro de mucho nivel.

Tras encadenar las seis primeras jornadas seguidas sin perder, la goleada del Arsenal en el King Power Stadium (2-5) les devolvió a la realidad, aunque por poco tiempo, y entre victorias y empates y la poca regularidad de los demás, el cuadro de Ranieri se hizo con el liderato que no soltó desde la jornada 23 del campeonato.

A principios de febrero, tras ganar al Liverpool 2-0 en casa y visitar el Etihad Stadium de su entonces mayor perseguidor, el Manchester City, los 'foxes' se dieron cuenta de que podían ser campeones. Huth en dos ocasiones y un golazo de Mahrez sellaron un 1-3 de una historia que estaba destinada a terminar bien. Lo demás fue rodado. Ocho victorias, cuatro empates y una derrota cerraron la temporada.

El mayor éxito del fútbol moderno en el que también tuvo mucho que ver el tailandés Vichai Srivaddhanaprabha, que tomó el control accionarial de la entidad en verano de 2010, cuando el club militaba en Championship, y falleció el pasado 2018 en un accidente de helicóptero. Un nombre que siempre estará vinculado al club, después de conseguir en cinco años lo que a ojos de todos parecía imposible.

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