Actualizado 28/04/2006 02:51 CET

Puerta mete al Sevilla en la primera final europea de su historia

SEVILLA, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un gol del canterano Puerta, en el minuto 10 de la prórroga, le dio hoy al Sevilla (1-0) la victoria sobre el Schalke 04 y el pase a su primera final europea, la de la Copa de la UEFA, que se jugará en Eindhoven dentro de doce días contra el Middlesbrough, que se deshizo del Steaua de Bucarest en la otra semifinal.

Con un Sánchez Pizjuán repleto de una afición enfervorizada, el Sevilla demostró, desde el arranque, que sabía lo que significaba este partido y no tardó en dar dos avisos a los alemanes con sendos tiros de Castedo y Luis Fabiano, hoy acompañante de Saviola en punta.

El Schalke, por su lado y al contrario de lo ocurrido en la ida, puso en liza su once gala, con Lincoln y Kuranyi incluidos.

Pero los germanos, con las líneas bien juntas, se empeñaban en jugar con balones en largo, que no inquietaban a la zaga blanquirroja. Así las cosas, la mejor ocasión fue para los locales, en el minuto 24, con una jugada de Saviola que resolvió Adriano en un tiro cruzado, que se fue rozando el palo del portal teutón.

Se intuía el gol sevillista, aunque lo cierto es que los de casa amagaban sin pegar una y otra vez. Pero el Schalke existía, y asustó como sabe, con el juego aéreo, por medio de un testarazo de Kuranyi, al filo de la media hora, que obligó a Palop a hacer un paradón cuando ya se cantaba el 0-1.

La táctica alemana quedó clara al descanso: los azules, bien plantados en el campo, dormían la pelota en su parcela, le dejaban la posesión del cuero al rival, impotente en ataque, y llegaban a ese intermedio con un 0-0 que les permitía soñar con 'matar' al Sevilla a la contra.

En la reanudación todo siguió igual, porque el Sevilla provocó cuatro córners en diez minutos, que no le sirvieron absolutamente de nada ante la sólida defensa del Schalke. La suerte para el Sevilla era que su adversario sólo parecía poder marcar a balón parado, porque en sus escasas subidas al ataque el Schalke lo hacía siempre con muy pocos efectivos.

En una de éstas Palop se la tuvo que jugar una vez más ante Kuranyi, en una jugada que dio paso a los instantes más movidos de la noche, porque casi a renglón seguido era Bordon quien sacaba bajo palos un 'globo' de Alves (minuto 68), que ya se colaba. Casi en el final del tiempo reglamentado Ernst mandó por encima del larguero un tiro que paró los pulsos en la grada aunque la prórroga ya era inevitable.

Ahí los germanos partían en teoría con ventaja por su mayor potencia física y Juande Ramos, inteligente, quitó a Luis Fabiano para dar entrada a un jugador de contención, Renato. Pero el héroe del Sevilla tenía que ser un canterano, porque fue Puerta el que, al empalar con la zurda hacía el golazo, en el mágico minuto 100, que ponía a su equipo en la final.

El Schalke, demasiado tarde, lo intento aunque sólo para encontrarse con Palop y, para completar la felicidad sevillista, Makukula reaparecía tras su larguísima lesión como fin de una fiesta en un jueves de Feria, que ya está en los anales del club nervionense.