Actualizado 28/11/2007 01:01 CET

El Real Madrid busca el punto que le falta en la 'Champions' ante un Bremen sin margen de error

BREMEN (ALEMANIA), 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Real Madrid busca hoy (20.45 horas/Plus) la victoria que le falta para confirmar su clasificación para los octavos de final de la Liga de Campeones en el Weserstadion, donde el Werder Bremen no puede permitirse más tropiezos si no quiere despedirse de sus opciones en la quinta jornada de la máxima competición europea.

Con ocho puntos en su haber, a los blancos les sirve un empate para certificar su pase, pero tratarán de buscar un triunfo para dejar casi sentenciada la primera plaza y asegurarse un, a priori, mejor cruce en las eliminatorias, aunque todavía les restará un partido para cerrar la liguilla en el Bernabéu el 11 de diciembre contra el Lazio.

Los de Bernd Schuster se han mostrado solventes en la competición y, por el momento están cumpliendo, con victorias en casa y empates a domicilio, aunque en algunos partidos han sufrido más de lo previsto y no han dado sensación real de solidez, aunque sí han sido los más resolutivos de un grupo que se ha revelado muy igualado.

Prueba de ello es que los de Bremen, a pesar de ser uno de los equipos más en forma de la Bundesliga, son colistas con sólo una victoria, la conseguida en casa ante el Lazio, y la que les mantiene con opciones, lo mismo que a los romanos y al Olympiacos, empatados con cinco, que se enfrentan en el Olímpico.

Un empate en ese partido sería también una gran noticia para los de Thomas Schaaf, que mantendrían sus aspiraciones, ya que todavía pueden llegar incluso a los nueve puntos y certificar su clasificación, para lo que deben mostrar una mejor cara europea que hasta ahora.

El de hoy será el primer encuentro entre ambos equipos en el Weserstadion y los alemanes cuentan a su favor con las estadísticas, ya que sus ocho encuentros previos ante equipos españoles como local suman tres victorias y otros tantos empates y sólo dos derrotas, a diferencia del Real Madrid, que tiene en Alemania una de sus asignaturas pendientes.

Y es que el equipo blanco sólo ha ganado un partido, en 2000 al Bayer Leverkussen (2-3), en tierras alemanas, donde suma 14 derrotas y seis empates en los 21 encuentros que ha disputado, por lo que hoy espera romper esa mala racha y lograr un triunfo que, además, fuera de casa se les resiste, ya que sólo han conseguido una victoria en sus últimos ocho encuentros lejos del Bernabéu en Liga de Campeones.

EL WERDER, SIN DIEGO, Y EL MADRID, CON LOS MISMOS QUE EN MURCIA

El equipo de Bernd Schuster afronta el partido de hoy aún como líder de Primera, pero después de un pobre empate en Murcia, que ha permitido a sus perseguidores acercarse y que ha vuelto a generar dudas que no parecen terminar de disiparse dada la irregularidad del equipo y su incapacidad de mostrarse solventes.

Por su parte, el Werder Bremen está mostrando en Europa su peor cara, mientras que en la Bundesliga ha ido escalando posiciones y ya está a sólo un punto del intratable Bayern Munich, ya que acumulan tres victorias consecutivas, han ganado seis de sus siete últimos partidos y no pierden desde mediados de septiembre.

Además, a su favor cuentan con un antecedente positivo, ya que en la temporada 2005/06 se clasificaron para octavos tras perder tres partidos en la fase de grupos, por lo que buscan sus otros dos triunfos para meterse.

En el partido de ida, los blancos ganaron con goles de Raúl y Ruud van Nistelrooy, mientras que Sanogo marcó para empatar antes para los alemanes. Mañana, se espera que Schuster apuesta también por esa delantera estelar, y, en principio, podría alinear de salida el mismo equipo que en Murcia, aunque quizá el alemán Metzelder pueda tener una opción de enfrentarse a sus compatriotas.

Entre los de Bremen, la principal ausencia será la del brasileño Diego, su director de orquesta del centro del campo que no puede jugar por sanción tras ser expulsado ante el Lazio. Su puesto podrían ocuparlo Daniel Jensen, Tim Borowski o Carlos Alberto, que ya han jugado ahí, aunque también el técnico podría tener alguna sorpresa guardada.