Un Real Madrid caótico se queda sin tiempo en Roma

Publicado 11/08/2019 22:24:08CET
Zaniolo y Militao en un Roma-Real Madrid
Zaniolo y Militao en un Roma-Real MadridFabio Rossi/Lapresse via ZUMA Pr / DPA

MADRID, 11 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Real Madrid completó la pretemporada con un empate (2-2) ante la Roma en el Olímpico de la capital italiana y derrota en los penaltis, con otra prueba fallida de la defensa de tres centrales, un esquema desordenado que cambió en el segundo tiempo, sin mejorar en exceso las sensaciones encontradas de cara al estreno oficial.

Tras la segunda victoria seguida lograda el pasado miércoles ante el Salzburgo, el Madrid dejó escapar ese acopio ligero de buenas noticias en un flojo encuentro en Roma. Sin duda lo más llamativo fue el coladero defensivo, con el cuadro local generando infinidad de ocasiones. Militao, Varane y Nacho sufrieron de lo lindo.

El esquema poco ensayado dejó muchos errores de entendimiento, jugadores descolocados, Carvajal y Marcelo a medio camino. Tampoco ayudaron mucho Casemiro o Valverde en ese primer pase que pilló siempre la espalda blanca. Entre Perotti, Zaniolo, Under y Dzeko generaron hasta cuatro ocasiones claras en 10 minutos.

Por otro lado, después de su paso al frente en Salzburgo, Hazard pasó desapercibido. Sin embargo, la Roma tampoco supo cerrar bien su zaga y en dos pases, con Modric rompiendo entre los centrales, Marcelo recortó hacia dentro y con la derecha abrió el marcador al cuarto de hora. La sangría blanca seguía cuando en el parón para refrescarse Zidane reunía a su zona defensiva.

Al volver al juego, Zaniolo aprovechó una autopista por la banda derecha y centró para el remate casi igual de solo de Perotti (1-1). Un gol demasiado fácil, como también se lo sirvió después la Roma a Casemiro, que remató de cabeza un centro llovido de Marcelo. La huelga de defensas la alargó el Madrid con un golazo de Dzeko.

Lo mismo aparecía un central en la banda que un lateral en el centro, el Madrid no olió una y Zidane renunció tras el descanso para volver al 4-4-2. Entraron Jovic y Vinicius, y después Bale y Isco. Con más presencia arriba de los blancos, la Roma tuvo que pensarse más sus subidas. Sin embargo, las ocasiones visitantes fueron los disparos lejanos de Vinicius o un Bale que, pese a Zidane le invitó a salir, sigue siendo de la partida.

Isco estuvo muy solo en el centro del campo y el partido fue perdiendo el poco ritmo que le quedaba en el tramo final. Por ser una trofeo, la Mabel Green Cup para ayudar impulsar la sostenibilidad, la tanda de penalti tuvo que decidir un ganador, que fue la Roma después de que Marcelo mandase al larguero el quinto lanzamiento.

El Madrid, que el año pasado recurrió al regreso de Zidane para reflotar el barco, llega muy a medias al estreno liguero, con casi los mismos actores y un mar de dudas que solo unas cuantas victorias podrían despejar. El próximo sábado contra el Celta ya hay tres puntos en juego y no el bonsái que se llevó este domingo la Roma.

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