El central español Aymeric Laporte celebra la victoria de la selección en las semifinales del Mundial 2026. - Tom Weller/dpa
MADRID 15 Jul. (EUROPA PRESS) -
La selección española disputará este domingo 19 de julio, a las 21.00 horas, la final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, un partido decisivo por el trono del mundo al que llega con solo un gol en contra y con la posibilidad de convertirse en el combinado campeón más fuerte y sólido en defensa.
El equipo entrenado por Luis de la Fuente ha logrado alcanzar la final del Mundial 16 años después de que la 'Roja' alcanzara la gloria en Johannesburgo (Sudáfrica) en 2010 con el gol de Andrés Iniesta. Y una de las claves es la fiabilidad y la seguridad defensivas de un combinado que solo ha encajado un tanto -ante Bélgica, en cuartos de final (2-1)- en siete partidos disputados.
Con una zaga que, además de presumir de una gran salida de balón, mezcla la juventud y frescura de Pau Cubarsí, con la jerarquía y contundencia de Aymeric Laporte. Sin olvidar el compromiso de los dos laterales, que dieron un recital en las 'semis' ante Francia: Pedro Porro celebró su segundo gol en el torneo y solo fue regateado en una ocasión, con 4/6 duelos ganados; y Marc Cucurella, que no ha sido regateado en todo el Mundial, con cuatro recuperaciones frente a los 'Bleus'.
Y otro gran baluarte de esta selección es su portero Unai Simón. El vasco llegó al torneo con dudas sobre si debía ser el '1' dado el estado de forma de los otros dos candidatos, David Raya y Joan Garcia, pero ha demostrado que con la camiseta española rinde y de manera sobresaliente. Y es que el vitoriano ha sido protagonista con seis porterías a cero en siete partidos, lo que le valió, hasta el 2-1 frente a Bélgica, para conseguir el récord de imbatibilidad en la historia de los Mundiales con 650 minutos consecutivos.
Tras las eliminatorias de la Liga de Naciones de 2025, en las que España encajó 11 goles en 4 encuentros, la 'Roja' ha mejorado su rendimiento defensivo para construir desde ahí su fluidez habitual en la creación, porque el arte de defender no suele acaparar portadas, pero suele ser sinónimo de éxito y acerca mucho al objetivo de levantar el trofeo.
Así, el récord de selecciones campeonas del mundo menos goleadas -con siete partidos disputados- lo comparten tres equipos a lo largo de toda la historia con solo 2 tantos en contra. La primera fue la Francia que conquistó el Mundial como anfitriona en 1998, que permitió un penalti ejecutado por Michael Laudrup en fase de grupos ante Dinamarca y el tanto del croata Davor Suker en semifinales.
Además, logró mantener su portería a cero en cinco partidos, incluyendo la final ante Brasil (3-0), todo ello con una línea defensiva formada por Lilian Thuram, Marcel Desailly, Laurent Blanc y Bixente Lizarazu, además del portero Fabien Barthez.
Hubo que esperar casi una década para volver a ver un combinado tan sólido atrás, y fue la Italia campeona en 2006, considerado uno de los mejores equipos a nivel defensivo de la historia. Y es que encajaron dos tantos, pero ningún rival logró marcar en jugada a una línea defensiva liderada por Fabio Cannavaro, con actuaciones extraordinarias que le permitieron ganar después del Balón de Oro, y el meta Gianluigi Buffon.
El primer tanto en contra para los italianos fue uno en propia puerta de Cristian Zaccardo en la segunda jornada de la fase de grupos contra Estados Unidos que terminó con empate (1-1) y el segundo fue un gol de penalti del francés Zinédine Zidane en la final del Mundial.
Y el récord más reciente, y el mejor espejo en el que pueden mirarse los de De la Fuente es la España de 2010, que fue al torneo con una defensa formada por Sergio Ramos de lateral, un eje integrado por Gerard Piqué y Carles Puyol, y Joan Capdevila por la izquierda, además de un Iker Casillas clave en el penalti parado a Paraguay en cuartos y el pie salvador ante Países Bajos en la final.
Como en los dos casos anteriores, la 'Roja' recibió solo dos goles en sus siete partidos camino al título, ante Suiza (1-1) en el primer partido y Chile (1-2) también en la fase de grupos, dejando la portería a cero en todas las eliminatorias, ganando todos esos duelos por la mínima.
En este contexto, la campeona de Europa, que ya ha mejorado ese registro con un solo gol encajado en siete encuentros -se juega una eliminatoria más en este Mundial al participar 48 selecciones-, está ante la oportunidad de entrar en la historia con un rendimiento defensivo superlativo.
De mantener la tendencia actual, que solo Bélgica pudo frenar, el combinado español aspira a establecer una marca sin precedentes en la historia de los Mundiales, con solo un gol en contra en todo el torneo, en un total de ocho partidos, poniendo a la actual generación un peldaño por encima de las ganadoras de 1998, 2006 y 2010 en términos defensivos, para convertirse en la campeona de hierro.