El capitán de la selección de Irán, Mehdi Taremi, en rueda de prensa durante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026. - Europa Press/Contacto/Mao Siqian
LOS ÁNGELES (ESTADOS UNIDOS), 15 Jun. (dpa/EP) -
El capitán de la selección de Irán, Mehdi Taremi, señaló que "la alegría" que el equipo debería sentir por competir en el Mundial se ha visto "empañada" por la tensa situación política que rodea a su participación en el torneo, la cual "socava" el mensaje de "paz" de la FIFA.
"Por supuesto que hemos sentido la tensión desde el momento en que llegamos a este Mundial. No estamos viviendo la misma experiencia maravillosa de paz y alegría (que en anteriores Mundiales). Pero sé que no solo nos ha pasado a nosotros; varios países han tenido problemas con los visados y cambios en los campos de entrenamiento. Ya había tensión incluso antes de llegar", valoró el jugador en la rueda de prensa previa al duelo ante Nueva Zelanda.
La participación de Irán en esta fase final del Mundial ha estado en duda desde que comenzó el conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel y el país asiático. Incluso, el presidente estadounidense, Donald Trump, llegó a afirmar que "la vida y la seguridad" del equipo correrían peligro si asistían al torneo.
La selección iraní trasladó su base de entrenamiento a Tijuana, en México, en un intento por evitar problemas con los visados, pero a 11 miembros del cuerpo técnico se les denegó el visado estadounidense para cruzar la frontera y asistir a los partidos del equipo.
Irán llegó a Los Ángeles este domingo y Taremi admitió que la experiencia no se parecía en nada a las de los Mundiales de 2018 y 2022. "No solo Irán se ha visto afectado, también lo han estado otros, incluidos los árbitros", dijo en referencia al árbitro somalí Omar Artan, al que también le denegaron el visado.
"Este tipo de tensión socava esa alegría y socava el mensaje de la FIFA, que es que el fútbol trae la paz. Creo que este Mundial podría haber ofrecido un ambiente mejor del que ha habido. Pero espero que en el futuro sea mejor para todos los aficionados, independientemente del equipo al que apoyen en el Mundial", deseó el futbolista, que lamentó que su experiencia se vea "empañada" por esa tensión política.
Los Ángeles cuenta con una gran comunidad de expatriados iraníes, pero se espera que el equipo se enfrente a hostilidad en el partido que se disputa este lunes, madrugada del martes (03.00) en España. Incluso hubo manifestantes en el hotel del equipo en la ciudad estadounidense cuando se concentraron antes del partido.
"Jugamos para todos los iraníes. En todos los países la gente tiene opiniones diferentes y, como futbolistas, estamos aquí para unir a la gente, independientemente de dónde vivan. Todo el mundo tiene derecho a su propia opinión y la respetamos. Estamos aquí para llevar alegría al pueblo iraní. No nos metemos en política, estamos aquí para jugar al fútbol", dejó claro.
Por su parte, el seleccionador de Irán, Amir Ghalenoei, admitió que la preparación para el Mundial no ha sido ideal. "El fútbol tiene sus propios planes y estrategias, y necesitamos una buena planificación para participar en esto. "Nuestra concentración se cambió dos veces, primero en Estados Unidos y luego nos trasladaron a México. Por supuesto que eso nos afecta", lamentó.
"Me gustaría dar las gracias al buen pueblo de México. Pero los iraníes estamos acostumbrados a sacar oportunidades de las dificultades, y no pienso en otra cosa que en llevar alegría a nuestro pueblo; el resto está en manos de Dios. Si Dios quiere, sé que nuestros jugadores están decididos a dar lo mejor de sí mismos", zanjó.