“Sudare”, Una Cortina Tradicional Japonesa Hecha De Bambú - FUMIAKI HAYASHI - UNSPLASH
MADRID 23 (EUROPA PRESS)
Se abren las ventanas y parece que todo lo que entra es un calor infernal, independientemente de la hora del día. Con olas de calor que se suceden, refrescar los hogares se convierte en una prioridad, pero también en todo un reto cuando las temperaturas no dan tregua.
Mientras que algunos recurren al aire acondicionado o los ventiladores, otros buscan reducir su consumo energético y encontrar formas naturales de refrescar su vivienda. En climas como el japonés, donde la humedad se combina con altas temperaturas, no es de extrañar que algunos de sus trucos también puedan aplicarse en España para refrescar el ambiente.
CÓMO SE PUEDE USAR EL AGUA PARA REFRESCAR EL HOGAR
En Japón existe una tradición llamada "uchimizu", una costumbre en la que se remojan las calles con agua. El blog especializado Japón Secreto explica que tiene un propósito simbólico y contemplativo, además de ayudar a refrescar el suelo y evitar que el polvo entre en los hogares.
Esta práctica puede aplicarse en las terrazas, patios y el suelo de la entrada de las casas en España, ya que enfría la superficie y puede reducir la entrada de calor desde el exterior.
LAS PERSIANAS DE BAMBÚ PROTEGEN DEL SOL
La mayoría de hogares españoles tienen persianas que protegen las viviendas del calor del sol por las ventanas, pero algunas personas buscan alternativas. El "sudare", una especie de cortina tradicional hecha de bambú que cuelga en el exterior de la ventana, puede ser una solución, ya que evita que el sol atraviese el vidrio.
Su diseño también ayuda a reducir la humedad y la entrada de insectos, de acuerdo con el equipo de especialistas del blog Japonismo.
LA VENTILACIÓN PUEDE MANTENER UN HOGAR FRESCO
Una de las claves para mantener un hogar fresco en Japón, pero también en España, es la ventilación del hogar. Aunque generalmente se aconseja abrir las ventanas unos 20 minutos al día, es importante prestar atención a la forma en la que se hace.
En lugar de abrir únicamente las ventanas de una misma fachada, abrir puertas o ventanas en lados opuestos (ventilación cruzada) suele ser más eficaz. De esta forma, el aire fresco puede entrar, pero el caliente también puede salir.
Además, es importante abrir las ventanas por la noche cuando el ambiente se haya refrescado y cerrar todas por la mañana. Esto conserva el frescor durante el día cuando las temperaturas exteriores empiezan a aumentar.