MADRID 7 Ene. (EUROPA PRESS)
2026 ha llegado como muchos otros años: con noticias de gran repercusión, celebraciones y crisis. Sin embargo, a pesar del contexto global que puede o no preocupar algo que depende de cada uno, el año en su conjunto puede considerarse "feliz". ¿Por qué? Por las matemáticas.
Aunque esta asignatura y, en algunos casos, carrera, genera reacciones mixtas entre quienes lo estudiaron, las matemáticas tienen ramas que explican aspectos de la vida o de la realidad de forma curiosa. En el caso de este año, esta ciencia sostiene que el propio número que lo representa es feliz, algo que algunos pueden interpretar como una señal positiva para los meses venideros.
¿QUÉ ES UN NÚMERO FELIZ?
Las matemáticas utilizan diferentes términos para clasificar ciertos tipos de números, como pueden ser los números primos o los pares. En el caso de los números "felices", se trata de aquellos que, al tomar sus cifras, elevarlas al cuadrado, sumarlas y repetir el proceso, dan como resultado el número 1.
Si al repetir este proceso se entra en un ciclo que nunca llega al 1, el número resultante se llama "infeliz" o "desdichado". Estas denominaciones se relacionan con la idea de equilibrio, ya que el 1 es un valor estable que ya no cambia, mientras que números "infelices" se quedan atrapados en un bucle.
¿QUÉ HACE QUE 2026 SEA FELIZ?
El ingeniero aeronáutico David Gonzalo explica que este año cumple con la condición necesaria para considerarse feliz y que, "al menos matemáticamente, el año empieza bien". Esto es como se resuelve el proceso:
Si se toman las cifras del año, se elevan al cuadrado y se suman, dando la ecuación 2 + 0 + 2 + 6, cuyo resultado es 44. Repitiendo el proceso, se elevan las dos cifras al cuadrado y se suman: 4 + 4=32. Después es 3 + 2=13; luego 1+ 3=10; y, finalmente 1 + 0 =1. Como esta cadena termina en 1, el año se considera matemáticamente feliz.