Ni limón ni vinagre: los ingredientes que tienes en casa que ayudan a limpiar y perfumar el hogar naturalmente - PUROCLEAN OF FORT WORTH - UNSPLASH
MADRID 4 (EUROPA PRESS)
Incluso en días en los que se escoge priorizar el descanso y la tranquilidad, la limpieza del hogar es una tarea permanente que muchas veces se hace cuesta arriba. Cuando se quiere desconectar del mundo, pocas veces apetece hacer una limpieza profunda que puede llevar horas de trabajo.
Como solución, se puede echar mano de ingredientes caseros para hacer un mantenimiento diario natural y facilitar la limpieza. Algunos de ellos son el zumo de naranja y el bicarbonato, elementos que pueden ayudar a que lo que normalmente es una larga lista de tareas se reduzca a unos minutos de repaso.
NARANJA Y BICARBONATO: ALIADO DE LA LIMPIEZA DIARIA
El vinagre tiene un olor que habitualmente se considera desagradable y, aunque se enjuague bien, las personas con olfato sensible pueden seguir notando su presencia. Pese a ser un ingrediente eficaz en la limpieza de los hogares, este efecto secundario puede llevar a que se busquen alternativas.
Una de ellas es el uso de bicarbonato de sodio con zumo de naranja (también se puede usar limón para un efecto más potente, pero la naranja es más aromática). El bicarbonato tiene un efecto abrasivo suave, lo que ayuda a desprender pequeñas cantidades de suciedad adherida; por su parte, el zumo de naranja aporta ácido cítrico, lo que también puede ayudar a aflojar algunas sociedades y deja un olor agradable.
No sustituye una limpieza mecánica o profunda si hay acumulaciones importantes, pero ayuda con el mantenimiento diario de los hogares, especialmente en superficies de la cocina, el baño o el fregadero.
CÓMO USAR EL BICARBONATO Y LA NARANJA
Estos dos ingredientes se pueden usar de dos formas: juntos o seguidos. Al combinar el bicarbonato con el zumo de naranja, se crea una efervescencia que puede desprender residuos ligeros de forma mecánica. Sin embargo, esta reacción también neutraliza parte de la acción del bicarbonato y la naranja, por lo que, si el objetivo es limpiar, es más aconsejable utilizarlos por separado.
Si se quiere eliminar grasa ligera, se puede hacer una pasta con bicarbonato y agua. Primero se aplica la pasta, se deja actuar unos minutos y después se retira. A continuación, se limpia con zumo de naranja para ayudar a eliminar olores y dejar un aroma más agradable y se enjuaga para evitar residuos pegajosos.
Este mismo proceso se puede emplear para limpiar un fregadero, ya que deja un olor residual agradable sin neutralizar los efectos de cada ingrediente.