Publicado 04/05/2026 13:50

¿Malos olores? El truco con sal y bicarbonato que neutralizan los inodoros

Sal y bicarbonato
Sal y bicarbonato - PEXELS

MADRID 4 May. (EUROPA PRESS) -

Los malos olores del baño son un problema recurrente que puede generar preocupación por la higiene del hogar. A menudo provienen de residuos orgánicos acumulados en las tuberías, cañerías atascadas o falta de ventilación adecuada.

Frente a este problema, surgen soluciones que ayudan a reducir los malos olores de forma natural y duradera, utilizando ingredientes comunes de encontrar en la vivienda para desinfectar las tuberías y neutralizar los olores desagradables.

CÓMO ELIMINAR EL MAL OLOR DEL INODORO CON SAL Y BICARBONATO

La sal y el bicarbonato neutralizan eficazmente el mal olor del inodoro al ablandar residuos y absorber humedad residual. El primer paso es vertir media taza de bicarbonato en el inodoro, preferiblemente cuando la taza está vacía. Después, se añade alrededor de media taza de sal gruesa y la mezcla se deja actuar durante la noche. Finalmente, se frota con un cepillo las paredes del inodoro y se tira de la cadena varias veces para eliminar los residuos.

Dejar sal en la taza del inodoro durante la noche ayuda a ablandar los residuos, reduce los fuertes olores y facilita el limpiado por la mañana, especialmente en las zonas internas. En el caso del bicarbonato, esta ayuda a aflojar la suciedad incrustada y aporta una sensación de frescor, al neutralizar ácidos y absorber humedad residual.

Es por ello que la combinación de ambos ingredientes permite neutralizar los olores y mejora la limpieza de restos de suciedad. Esta combinación es sencilla, y fácil de aplicar dentro de la taza del inodoro, especialmente antes de acostarse.

CÓMO ADELANTARSE A LOS MALOS OLORES

Para prevenir estos malos olores es recomendable mantener hábitos de limpieza diarios, como verter agua caliente en el desagüe del inodoro para disolver los restos incrustados en las tuberías. Este método aprovecha el calor del agua sin provocar daños en la superficie de la cañería, siempre y cuando no supere los 60 grados centígrados, ya que altas temperaturas pueden dañar ciertos materiales.

La ventilación en el baño es fundamental para eliminar la humedad estancada que favorece el desarrollo de moho y bacterias. Esta práctica diaria previene el aumento de microorganismos en las superficies húmedas, manteniendo así un ambiente fresco y evitando la formación de malos olores.

Otro método es el cepillado regular en zonas húmedas del inodoro, elimina restos orgánicos invisibles y neutraliza focos bacterianos antes de que generen malos olores. Esta rutina, junto a la ventilación y agua caliente pueden mantener el aire fresco en el hogar.

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