Una pequeña mariposa amarilla sentada encima de una planta verde - DARLEX DAVID - UNSPLASH
MADRID 31 (EUROPA PRESS)
Las plagas son una pesadilla para la mayoría de los jardineros, pero son una parte inseparable de la jardinería. Aunque muchos insectos actúan como control natural de las infestaciones, hay momentos en los que esto no es suficiente.
Aquellos que tienen un huerto probablemente conocerán una polilla conocida coloquialmente como la polilla del tomate. Este insecto es especialmente destructivo para las plantas y provocar pérdidas importantes si no se controla su presencia.
¿QUÉ SON LAS POLILLAS DEL TOMATE?
La tuta absoluta, también conocida como la polilla del tomate, es un insecto cuya oruga come y daña las hojas, frutas y tallos de la familia de las solanáceas. A pesar de su nombre, esta polilla se alimenta de, además de las plantas de tomate, patatas, berenjenas, pimientos y tabaco.
Sus orugas consumen parte de los tejidos de las hojas y los tallos, además de los frutos cuanto empiezan a brotar. Curiosamente, sólo suelen comer estas frutas cuando están verdes, pero esto se debe a que tienen un tejido firme y jugoso.
Su presencia se puede detectar si las hojas de una planta tienen galerías excavadas en el interior de sus hojas o los tallos, conocidas como minas. La hoja se reseca y puede llegar a caerse de forma prematura.
¿CÓMO PUEDES PROTEGER TU HUERTO?
El principal método para controlar la presencia de estas larvas es el uso de insecticidas, pero se debe tener cuidado: un uso excesivo o equivocado puede provocar resistencia en la plaga. El blog de la tienda especializada en productos naturales y ecológicos Bioky aconseja utilizar piretroides y neonicotinoides para combatir la Tuta absoluta, pero alternando su uso con otros métodos para evitar esta resistencia.
Otra forma de combatirla es a través del aceite de neem, un aceite utilizado en el cuidado del huerto y de las plantas interiores para ayudar a protegerlas frente a las plagas. Bioky afirma que es una opción más segura y sostenible que los productos químicos sintéticos, pero insite en la importancia de prestar atención a las precauciones antes de aplicarlo.
TAMBIÉN SE PUEDEN USAR BACTERIAS
Una recomendación de expertos, tanto de Bioky como del blog de una ambientóloga llamado Plantea en Verde, es usar la bacteria Bacillus thuringiensis. Se puede comprar en tiendas especializadas y es un tratamiento ecológico que actúa sobre las larvas de la Tuta absoluta, dañando su intestino, cuando la ingieren.
Los especialistas de Plantea en Verde también aconsejan aplicarlo a última hora de la tarde o durante las primeras horas del día, ya que son periodos de mayor actividad. La dosis utilizada también depende del tipo de tratamiento que se esté llevando a cabo, pero los citados expertos apuntan al uso de un gramo de producto por cada litro de agua para prevenir esta plaga.
Si ya ha aparecido, se pueden utilizar dos gramos por cada litro de agua, aplicándolo cada siete días. La frecuencia se puede aumentar a cada cuatro días si la plaga persiste.