Actualizado 23/09/2026 11:17

¿La sal siempre se apelmaza? Cómo guardarla para que esté suelta

¿La Sal Siempre Se Apelmaza? Cómo Guardarla Para Que Esté Suelta
¿La Sal Siempre Se Apelmaza? Cómo Guardarla Para Que Esté Suelta- TERESA WILKINSON - UNSPLASH

MADRID 23 (EUROPA PRESS)

Una de las pequeñas molestias persistentes en la cocina es que la sal tenga grumos, especialmente cuando se está cocinando. Se coge el salero, se empieza a echar, pero solo se dispensa un ligero espolvoreado de este mineral por mucho que se agite.

Este problema se agrava en climas húmedos, donde es difícil conservar la sal sin que se apelmace. Para combatir este problema, hay unos trucos caseros que evitan grumos sin estorbar la salida cuando es realmente necesario.

¿POR QUÉ LA SAL SE HACE GRUMOS?

La razón principal del apelmazamiento de la sal es la humedad, ya que absorbe la humedad del ambiente. Por ello, los climas húmedos, las cocinas donde se usa mucho vapor o las zonas cercanas a la cocción suelen ser los lugares donde este problema es más recurrente, de acuerdo con información publicada por el blog de la empresa Sal Roca.

Esta absorción de agua permite que los cristales del mineral se peguen y formen grumos. Los expertos de la empresa de sal citada destacan que este efecto se potencia en sales que no contienen antiaglomerantes artificiales, como las sales naturales y las poco refinadas.

¿EL ARROZ PUEDE AYUDAR A EVITAR GRUMOS?

Ante todo, la sal debe guardarse en un recipiente de vidrio, de cerámica esmaltada o de un metal que no se oxide. Los especialistas en sal destacan que el recipiente puede ser la clave para evitar que se formen acumulaciones del mineral.

Una vez escogido un recipiente adecuado, se pueden incorporar granos de arroz secos y frescos a la sal. Sal Roca señala que una pequeña cantidad puede ayudar a absorber una parte de la humedad del ambiente mientras que el tamaño del grano no entorpece en exceso las ranuras para la salida de la sal.

CÓMO DESHACER LOS GRUMOS

Antes de sacar el martillo, los bloques de sal se pueden deshacer con facilidad con una cuchara, dándole golpes para que se deshagan. También se puede usar un mortero para grumos más difíciles e incluso un procesador de alimentos.

Las acumulaciones de sal no son un indicio de que esté caducada y se tenga que desechar. Sin embargo, si al retirar la sal del recipiente se observan humedades, restos o incluso algún insecto, se debe desechar y limpiar el recipiente.

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