VALENCIA, 13 nov.(EUROPA PRESS)
La ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, Elena Espinosa, manifestó ayer que las ayudas por hectárea contempladas en el borrador de la reforma de la OCM de frutas y hortalizas, presentado por la Comisión Europea (CE) y que será debatido a finales de año, podría ser "buena" para el resto de productos, pero "entendemos que no es la más adecuada para los cítricos", ya que "no se garantiza la calidad de los productos frescos".
Espinosa realizó estas declaraciones durante su intervención en el acto de clausura del XI Congreso de La Unió de Llauradors i Ramaders, que se celebró este fin de semana en la Universidad Politécnica de Valencia, en el que se reeligió (por unanimidad) a Joan Brusca como secretario general de la organización agraria, y a quien la ministra felicitó, al tiempo que mostró su reconocimiento a la labor que la organización agraria ha desarrollado durante 30 años en la defensa de los derechos de los agricultores.
En su discurso, la ministra se refirió a la reforma de la OCM de frutas y hortalizas y a la del vino, respecto a lo cual reconoció sentirse "optimista" por la "confianza" que tiene en los sectores implicados y que "han demostrado tener capacidad para adaptarse a los cambios y desafíos del mercado mundial". Por ello, afirmó que "tenemos ante nosotros una buena oportunidad para ir a Bruselas con una actitud ofensiva", y para lograr "un nuevo marco en el que se pueda desarrollar el potencial que tenemos de manera ordenada y sin ayudas".
Sobre este asunto, y respecto a la OCM de frutas y hortalizas, manifestó que el Gobierno central quiere una OCM que "tienda a mejorar la competitividad del sector agrario" y señaló que las ideas planteadas por la CE son "razonablemente favorables" al campo español. En este sentido, indicó que "sabemos que se mantendrá el presupuesto anual" y que "no habrá transferencia de fondos al desarrollo rural".
En lo referente a los productos frescos, "parece que la CE va a recoger las demandas del campo español y va a mantener la orientación actual basada en la organizaciones de productores". Sin embargo, en lo referente a la transformación de productos, concretamente de cítricos, es donde hay "mayor conflictividad". Así, explicó que el actual sistema de ayudas a la producción "hay que cambiarlo" y que se tienen que establecer otro que sea "compatible con los compromisos adquiridos con la Organización Mundial del Comercio" (OMC).
No obstante, apuntó que "una ayuda por hectárea no parece ser la solución más adecuada", porque, explicó, se estaría dando una cuantía "pequeña" por hectárea, pero "no tendríamos ningún mecanismo, como hay actualmente, que garantice que la mejor calidad va a los productos frescos y la peor presentación en cuanto a calibre se destina a la industria de transformación".
Por ello, "tratamos de encontrar otra solución que dé respuesta a los cítricos españoles y que sea compatible con la OMC, como podrían ser "contratos con las propias empresas transformadoras donde se garantice lo mismo al productor, al tiempo que se asegura también la calidad, y no se interfiera en la OMC".
POTENCIAL EN EL MERCADO DEL VINO
Respecto a la reforma de la OCM del vino, prevista para mediados de año, en los meses de junio o julio, indicó que "tenemos que verla como una oportunidad, y no como un peligro, de establecer un nuevo marco comunitario que favorezca una mayor competitividad del sector y su adaptación a la evolución del mercado internacional". Añadió que, de "nuevo estamos ante una posición ofensiva y de liderazgo en Bruselas".
Al respecto, apuntó que la decisión de la CE de aplazar el debate representa un tiempo que se ha "ganado" y que es "necesario dedicarlo a profundizar en el debate y la reflexión" para buscar la solución "adecuada" a la situación del sector. Afirmó que "España tiene potencial en el mercado internacional del vino que no puede desaprovechar, y vamos a necesitar una regulación que lo facilite".
Por ello, es "necesario" un marco comunitario que "no añada más trabas a las que ya tiene el vino español"; por lo tanto, dijo, "no se trata de producir menos para dejar sitio a terceros países, sino de lograr de abordar los cambios necesarios para vender más vino español".
Entre los cambios necesarios, señaló que "no podemos permitirnos una estructura que no esté orientada a la evolución del mercado", aunque comentó que también es necesario un período de adaptación, y abogó por simplificar las normas de etiquetado.
PRECIOS AGRARIOS
Por su parte, el secretario general de La Unió, Joan Brusca, aprovechó la presencia de la ministra para para pedirle que defienda con "firmeza" unas reformas de las OCM "acordes a las necesidades y demandas del sector", así como para trasladarle la que es en estos momentos la principal "preocupación" de la organización agraria, como es la "falta de precios" en el campo, ya que en el sector agrario "todo el mundo gana dinero excepto el productor", aseveró.
Sobre este asunto, reclamó medidas que garanticen la transparencia en la formación del precio de los productos agroalimentarios, así como un seguro de ingresos, como instrumento que garantice unas rentas mínimas para los agricultores.
Al respecto, Elena Espinosa pidió a los integrantes de La Unió "un poco de optimismo", y recordó que en una economía de mercado, la formación de los precios se basa en la oferta y la demanda y que el Gobierno "no puede interferir directamente". No obstante, apuntó que desde el Ministerio de Agricultura se está trabajando para "integrar en el sistema de precios al sector productor en la cadena de valor", lo que, según añadió, "implica que éste tiene que ganar dimensión y generar valor añadido".
Asimismo, señaló que se está impulsando la transparencia de los mercados, con el fin de que "todos los operadores, además de los consumidores, tengan más información sobre el proceso de formación de los precios". En este sentido, apuntó que, tal vez, dentro de muy poco y en el marco del Observatorio de Precios haya alguna "sorpresa" sobre lo que está pasando realmente.