Economía.- España ofrecerá en la cumbre del G-20 la experiencia de regulación y supervisión de su sistema financiero

Actualizado 11/11/2008 20:20:06 CET

BILBAO, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

España ofrecerá, en la cumbre que el G-20 mantendrá el próximo sábado en Washington, la experiencia de la "regulación y supervisión" de su sistema financiero, que le ha permitido encarar este periodo "turbulento" en una situación "de partida, mucho más sólida" que la de "sus competidores extranjeros".

"Pensamos que es algo relevante y valioso en la discusión internacional que se iniciará el sábado que viene", defendió hoy el director de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno, Javier Vallés.

Durante su intervención en un almuerzo-coloquio organizado en la capital vizcaína por el Club Financiero de Bilbao, Vallés aludió a la cita que los 20 países ricos y emergentes, que abordará la reforma del sistema financiero mundial, a raíz de la crisis económica.

A juicio de Vallés, la coyuntura actual tuvo su origen en "deficiencias de mercados de capitales y del mercado regulatorio". "Ha quedado patente que, en determinados casos, el diseño institucional y los instrumentos a disposición de los reguladores son insuficientes para atajar la situación de apalancamiento, tanto de entidades financieras como de empresas y otros sectores de la población", dijo.

En su opinión, los "efectos adversos" de los fallos del sistema "se han visto amplificados por un apetito por el riesgo excesivo" en un ambiente de condiciones financieras "muy laxas". En este sentido, indicó que la Cumbre de Washington planteará "la necesidad de actuar a varios niveles", con soluciones "globales".

También serán precisas, según Vallés, medidas "de largo plazo" como dotar al sistema financiero de "mayor responsabilidad y transparencia", con el fin de "reducir incertidumbre en la valoración de activos" y disminuir también "la desconfianza, frente al riesgo de contrapartida".

Apostó por asegurar una información "adecuada" a los inversores sobre "productos y vehículos" novedosos para muchos de los ahorradores, como los fondos de capital riesgo. También recomenzó el "reforzamiento de la regulación y supervisión de las agencias de calificación de riesgos" de manera que se pueda "extender el control sobre mercados fragmentados, no organizados".

En lo referente al gobierno corporativo de las instituciones financieras, se mostró partidario de reclamar "una mayor responsabilidad" ya que "las abultadas pérdidas de valor" de estas entidades "han derivado, incluso, en quiebras".

"Revelaron una estrategia más basada en el beneficio inmediato, en detrimento de la solvencia y rentabilidad a largo plazo", dijo. Estos retos requieren, para Vallés, de "una revisión y mejora" de los mecanismos de gobierno "en coordinación internacional".

Por último, aludió a la necesidad de un "marco prudencial sólido" que genere "marcos de seguridad amplios" y promueva "un mejor alineamiento entre capital y riesgo". Se refirió a la "brusquedad" con la que los mercados de crédito "pueden transitar de una situación de condiciones crediticias muy holgadas" a otras "mucho más restrictivas".

Con el objetivo de reducir, en el ámbito internacional, estos "cambios abruptos" en los flujos de crédito, se deberían incorporar elementos "contracíclicos de provisiones estadísticas" que ya el Banco de España incorporó en 1999, "como consecuencia de la experiencia con la crisis de Banesto".

Este sistema, según agregó, ha permitido a las cajas y bancos españoles encarar este periodo "turbulento" en una situación "de partida, mucho más sólida" que la de "sus competidores extranjeros". En este sentido, recordó que la tasa de cobertura de los activos dudosos en el estado ronda el 100 por cien, con ratios de solvencia altos, mientras en la UE se encuentra en el 50 por cien.

"La experiencia acumulada por nuestro país, tanto en la regulación y supervisión, como en el posicionamiento de nuestras entidades financieras en el mundo, pensamos que es relevante y valiosa en esa discusión internacional", concluyó.