Economía/Macro.- Merkel rebaja la ambición del plan de rescate europeo promovido por Sarkozy

Actualizado 24/11/2008 19:29:01 CET

Francia y Alemania rechazan aplicar una rebaja generalizada del IVA como plantea Brown

PARIS, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

La reunión celebrada hoy en París entre el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, concluyó sin el visto bueno del motor económico de la Unión Europea para destinar más recursos a la estimulación del crecimiento alemán como pretendía el anfitrión del encuentro y presidente en ejercicio de la UE.

A dos días de que el Ejecutivo comunitario presente su propuesta para que los 27 reactiven sus respectivas economías bajo la supervisión de Bruselas, la canciller alemana dejó claro que no tiene intención de adoptar en su país medidas que supongan el desembolso de más dinero, como se hizo el pasado 12 de octubre en la cumbre del Eurogrupo para apoyar de manera coordinada al sector bancario.

"No hace falta confundir acción y precipitación", advirtió Merkel en la capital francesa en la rueda de prensa ofrecida al término del X Consejo franco-alemán que tuvo como principal asunto de debate el parón económico que sufre la Unión Europea como consecuencia de la crisis financiera desatada en Estados Unidos.

Aunque ha reconocido la necesidad de una respuesta "europea" frente a la crisis, ha repetido su rechazo a recurrir al instrumento presupuestario para hacerle frente escudándose en una estricta ortodoxia financiera.

Merkel se decanta más bien por medidas que "no cuesten dinero" a los Estados, como la flexibilización de ciertas reglas respecto a las Pymes o menores cargas fiscales para los artesanos y sostiene también que antes de embarcarse en nuevas acciones conviene evaluar el resultado de las ya adoptadas, análisis que hará el Gobierno alemán el próximo mes de enero.

Además, subrayó que los 130.000 millones de los que se habla si se baraja un 1% del PIB "no es un 'diktak' de Bruselas" y puso de relieve que Alemania ha comprometido ya una gran parte de estas medidas. "Hay que continuar el examen de las mismas porque cada día hay nuevas previsiones económicas, todos los institutos de análisis económico cambian sus previsiones casi cada hora y estamos aprobando nuestro primer tramo de medidas", zanjó Merkel.

Sarkozy intentó minimizar las divergencias con Berlín poniendo el acento en el acuerdo sobre la necesidad de coordinación y echando mano incluso de las diferencias de organización territorial. "Nuestras organizaciones no son las mismas. Por un lado se trata de un país federal y por otro de uno más centralizado", argumentó.

ALEMANIA REFLEXIONA.

"Estamos de acuerdo sobre la coordinación. Sobre la necesidad de tomar otras medidas, Francia trabaja y Alemania reflexiona", resumió el presidente galo. Así, explicó que, frente a la crisis, ambos países quieren reaccionar "con rapidez y con fuerza" al servicio de "un relanzamiento económico apropiado para cada país en función de su situación y coordinado" y puso de relieve la necesidad de medidas para reactivar el crecimiento "lo más rápido posible".

Por lo demás, Sarkozy apoyó "totalmente" la propuesta de Merkel de elevar el límite de las denominadas ayudas 'de mínimis', es decir aquéllas que no tienen que ser notificadas a Bruselas al no considerarse ayudas estatales.

"Se puede hacer mucho sin movilizar dinero", alegó Sarkozy que destacó que la coordinación debe hacerse también con la Comisión Europea, ámbito en el que sugirió que el análisis de Bruselas puede girar sobre las "circunstancias excepcionales" de la aplicación del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC).

La negativa de Berlín a movilizar más recursos supone un revés para Sarkozy, que pretende aprobar este ambicioso plan de reactivación durante el Consejo Europeo de los próximos 11 y 12 de diciembre con el que Francia clausura el semestre de presidencia dando el relevo a la República checa.

APOYO AL SECTOR DEL AUTOMOVIL.

En lo que sí coincidieron Sarkozy y Merkel es en que una bajada generalizada del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) como la que plantea en el Reino Unido el primer ministro británico Gordon Brown, "no es una buena respuesta" para Francia y Alemania. La canciller alemana destacó que París y Berlín están de acuerdo en que una bajada general del IVA es "probablemente una buena respuesta para algunos países pero no lo es para Francia y Alemania".

Francia comparte el análisis de Alemania acerca de que la rebaja del IVA puede estar "adaptada" para algunos países, como es el caso del Reino Unido, pero que en lo que atañe a Francia y Alemania lo que se constata es una "bajada de precios", por lo que la elección que se hace es apostar por la innovación, la investigación y la educación.

También se comprometieron a apoyar al sector del automóvil. "La voluntad de ayudar la industria europea y la del automóvil es total", destacó Sarkozy que criticó que en Europa el régimen de ayudas estatales impida ayudar al sector mientras en Estados Unidos se estudia un plan de rescate a los tres principales constructores de 25.000 millones de dólares.