La eurozona atraviesa su mejor trimestre en tres años, aunque no aleja el riesgo de deflación, según PMI

Actualizado 22/05/2014 10:33:56 CET

LONDRES, 22 May. (EUROPA PRESS) -

La actividad del sector privado de la zona euro ha registrado en mayo un crecimiento en línea con el del mes anterior, según sugiere el dato adelantado del PMI, que baja a 53,9 puntos desde los 54 de abril, lo que equivale a un crecimiento robusto y constata que la región disfruta de "su mejor periodo de expansión en los tres últimos años", aunque todavía persiste la amenaza de deflación.

En concreto, el dato adelantado del PMI compuesto correspondiente a mayo supone la lectura más baja del indicador en dos meses, como consecuencia del debilitamiento de la expansión de las manifacturas, que pasan a 52,5 desde 53,4, en mínimos de seis meses, mientras que el sector servicios marca máximos de 35 meses con un PMI de 53,5, frente a los 53,1 de abril.

Una lectura del índice PMI superior a 50 puntos básicos implica expansión de la actividad en el sector, mientras que un resultado inferior a este umbral sugiere una caída de la actividad.

"En mayo se ha observado una ligera atenuación del ritmo de crecimiento de la zona euro, pero esto no cambia el panorama de la región, que está gozando de su mejor periodo de expansión en los tres últimos años, especialmente porque una aceleración del crecimiento de los nuevos pedidos sugiere que el ritmo de expansión podría volver a acelerarse en junio", destacó Chris Williamson, economista jefe de Markit.

De este modo, en función de los resultados del indicador PMI, los responsables de la encuesta estiman que el crecimiento de la zona euro en el segundo trimestre podría acelerarse hasta el 0,5%, frente al 0,2% registrado en los tres primeros meses de 2014.

No obstante, Williamson advierte de que "las presiones deflacionistas siguen siendo un grave problema", como constata la continuada caída de los precios medios cobrados tanto por los productos como por los servicios, lo que aumenta las probabilidades de que el BCE tome medidas para fortalecer la economía en su reunión de junio.

"Los responsables de la política monetaria también tendrán en cuenta la sostenida recuperación que la región parece estar experimentando, por lo que no es de esperar que se impongan políticas agresivas", añade el experto.