24 October 2026, France, Orleans: Protesters march along Avenue Jean Zay during a demonstration against racism, fascism, and imperialism on the sidelines of the party convention of the far-right Rassemblement National (RN) in Orleans. Photo: Simon Wohlfah - Simon Wohlfahrt/AFP/dpa
MADRID 26 Oct. (EUROPA PRESS) -
El rendimiento exigido en el mercado a los bonos de Francia con vencimiento a diez años se moderaba ligeramente este lunes, llegando a bajar del 5% al comienzo de la sesión, después de que la agencia de calificación crediticia Moody's decidiera mantener sin cambios en 'Aa3' con perspectiva negativa la nota de solvencia de la deuda soberana a largo plazo de del país galo.
De este modo, el interés del bono francés a diez años llegaba a caer este lunes al 4,9557%, frente a los máximos desde 2002 registrados a finales de la semana pasada por encima del 5%, lo que permitía estrechar el diferencial respecto de la referencia del bono alemán equivalente ('bund') por debajo de los 170 puntos básicos.
El pasado viernes, en contra de la opinión del consenso de analistas, la agencia Moody's decidió mantener el rating a largo plazo de Francia en 'Aa3' con perspectiva negativa, aunque la calificadora de riesgos advirtió de que este voto de confianza "parte del supuesto de que se aprobará un presupuesto para 2027" que permita reducir el déficit.
En su análisis, Moody's considera que la calificación 'Aa3' de Francia se sustenta en una economía próspera y diversificada, así como en la alta competencia de sus instituciones públicas, aunque admite que la solidez del marco institucional del país se enfrenta a pruebas recurrentes derivadas de un parlamento dividido, así como a periodos de inestabilidad política y social, mientras que la elevada y creciente carga de deuda, junto con un debilitamiento de los indicadores de capacidad de pago, "constituyen otros desafíos crediticios clave".
Además, destacó que los rendimientos de los bonos del Gobierno han aumentado más rápidamente de lo esperado, mientras que las protestas sociales generalizadas han estallado, "lo que podría limitar los esfuerzos de consolidación fiscal".
En este sentido, la agencia afirmó que la actual nota de solvencia de Francia "parte del supuesto de que se aprobará un presupuesto para 2027 que reduzca el déficit, y que los costes de financiación y las tensiones sociales disminuirán en los próximos meses".
"A pesar del complejo contexto político y social, partimos de la premisa de que, finalmente, se aprobará un presupuesto que reduzca el déficit para 2027, posiblemente por decreto", señaló.
Por otro lado, los inversores estarán pendientes de las decisiones que adopte este jueves el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) en una reunión donde los analistas no anticipan una nueva subida de los tipos y tras la que la presidenta de la entidad, la francesa Christine Lagarde, podría enviar algún mensaje sobre la situación de los mercados de deuda durante la rueda de prensa posterior al cónclave.
"El principal argumento a favor de una pausa se encuentra en el comportamiento reciente de los mercados financieros", señala Germán García Mellado, gestor de Paradigma Flexible Bonds y Paradigma High Income Bonds, ya que el repunte de las rentabilidades de la deuda soberana europea, acompañado de una ampliación de los diferenciales de crédito corporativo, está endureciendo las condiciones de financiación de gobiernos y empresas.
"En cierta medida, los mercados ya están haciendo parte del trabajo del BCE, elevando los costes de financiación y moderando potencialmente la demanda sin necesidad de nuevas subidas de los tipos oficiales", apunta el experto.