NUEVA YORK, 26 Abr. (EP/AP) -
La auditora Arthur Andersen pagará 65 millones de dólares (50 millones de euros) para evitar que WorldCom presente alegaciones judiciales en su contra por no haber sido capaz de proteger a los inversores durante el gran fraude contable detectado en el grupo de comunicaciones en 2002. Este desembolso se inscribe en un acuerdo alcanzado por ambas partes y cuenta ya con la aprobación preliminar del juez federal que lleva el caso.
El acuerdo pone fin a un pleito emprendido por los inversores, que también acusaron a los principales bancos de inversión aseguradores de WorldCom y a doce ex directivos del grupo de telefonía.
Los bancos de inversión alcanzaron un acuerdo antes del juicio por valor de más de 6.000 millones de dólares (4.600 millones de euros) y los ex directivos acordaron pagar cerca de 25 millones de dólares (19 millones de euros) de su propio bolsillo, con lo que sortearon las actuales demandas.
De esta forma, Arthur Andersen se convirtió en el único demandado en el momento en el que el caso llegó a los tribunales, el mes pasado. Ayer, el mismo día en que se anunció el acuerdo aún sin difundirse sus términos, la consultora insistió en no haber incurrido en prácticas irregulares durante el hundimiento de WorldCom, que protagonizó en su momento la mayor bancarrota de la historia de Estados Unidos.
A pesar del pacto de hoy, el interventor de cuentas del estado de Nueva York, Alan Hevesi, el principal demandante en el caso, aseguró que este acuerdo es "irrisorio" y que sólo los tontos podrían pensar que Arthur Andersen quedará exonerado. "Tendremos tolerancia cero hacia este tipo de comportamiento aparecido en un juicio", insistió ante un grupo de periodistas a la salida del juzgado.
Las demandas interpuestas acusaban a Arthur Anderson de no haber sido capaz de detectar y evitar el fraude contable de WorldCom, a lo que la auditora se defendió acusando a los directivos de la compañía de comunicaciones de haber escondido las cuentas.
El ex presidente ejecutivo de WorldCom Bernard Ebbers fue declarado culpable el mes pasado de orquestar el fraude, por lo que se expone a penas de prisión vitalicia. La sentencia no será leída hasta este verano.
El acuerdo anunciado hoy interrumpe un proceso judicial de cinco semanas. Por el momento, se desconoce de dónde sacará el dinero Arthur Andersen para costear los términos del pacto, pero el experto Mark Cheffers evocó ayer la posibilidad de que eche mano de sus activos o de sus reservas.