ESTRASBURGO (FRANCIA), 17 (EUROPA PRESS)
El pleno del Parlamento Europeo aprobó esta tarde por amplia mayoría el acuerdo en materia fiscal entre la Unión Europea y Andorra, con el que los europeos intentan dar un paso más en la lucha contra la evasión de impuestos.
El informe aprobado hoy era meramente consultivo y apoya sin cambios la propuesta de decisión del Consejo para establecer con Andorra el mismo convenio en materia fiscal que en su día se firmó con Suiza.
Dicho acuerdo incluye cuatro elementos: retención a cuenta compartida con el Estado de residencia, transmisión voluntaria de información por iniciativa del beneficiario de los rendimientos, cláusula de revisión y realización de progresos en materia de intercambio de información en caso de fraude fiscal.
La entrada en vigor del mismo se aplaza hasta el 1 de julio de 2005, fecha en la que habrán de cumplirse las distintas condiciones de aplicación. El Consejo autorizó a la Comisión en 1991 a negociar con Suiza, Estados Unidos, Andorra, Liechtenstein, Mónaco y San Marino. Mientras continúan las negociaciones con Estados Unidos, San Marino y Mónaco, ya se ha cerrado un acuerdo sobre la fiscalidad de los rendimientos del ahorro con Suiza.
El Principado de Andorra no figura en la lista de países no cooperativos que el grupo de acción financiera sobre el blanqueo de capitales publica regularmente. Sin embargo, la Eurocámara insistió en que Andorra debe aumentar su colaboración contra el blanqueo de dinero.
El jefe de Gobierno andorrano, Marc Forné, destacó la pasada semana el "gran paso" que supone este acuerdo para la integración del Principado en la Unión Europea. "No excluimos nada, y hemos dado un gran paso en esa dirección (de convertirse en miembros de la UE). El futuro dirá", dijo Forné tras la rúbrica.
"Mi país concibe su presente y su futuro con Europa y para Europa (...) Desde ahora caminaremos con ustedes en la creación de esta Europa de paz y prosperidad de la cual la UE es el símbolo y el garante", señaló el mandatario andorrano que, sin embargo, no ocultó algunos reparos a la integración al precisar que la UE "no está pensada para micro-estados".
El compromiso sobre fiscalidad del ahorro obligará a Andorra a aplicar una retención de hasta el 35 por ciento sobre los beneficios del ahorro de los no residentes aunque "preserva el secreto bancario", como subrayó Forné.
"Andorra tiene un sistema bancario muy fiable y seguro que ofrece garantías de seriedad. Aplicamos unos criterios altamente exigentes en la captación del dinero", enfatizó, rechazando categóricamente la posibilidad de que los bancos andorranos no respeten el acuerdo.
Además, Forné reclamó que la UE extienda sus exigencias sobre la fiscalidad del ahorro a los países del Extremo Oriente y a Estados Unidos para que no haya un trato discriminatorio y recordó que la entrada en vigor del acuerdo está condicionada a que todos los "micro-estados" de Europa lo firmen. "Somos dependientes unos de otros", dijo.