MADRID 7 Abr. (EUROPA PRESS) -
El fabricante alemán de componentes para automóviles Robert Bosch eliminará 340 empleos en tres plantas españolas, pertenecientes a la división de frenos y ubicadas en Barcelona, Navarra y Cantabria, informó hoy a Europa Press un portavoz de la compañía.
Las plantas afectadas por este ajuste de plantilla son las de Pamplona, Lliça de Munt (Barcelona) y Buelna (Cantabria), si bien la repercusión en la factoría cántabra será sensiblemente inferior a la de las otras dos fábricas.
Bosch, que cuenta con una plantilla de 8.000 empleados en España (4.700 de ellos en plantas del sector del automóvil), ha abierto una mesa de diálogo con los sindicatos para analizar la situación de la empresa.
El objetivo de la compañía es que la reducción de plantilla se lleve a cabo mediante medidas "no traumáticas", como prejubilaciones o traslados de los trabajadores afectados.
Además, la empresa ha planteado en la mesa de negociación la necesidad de abordar mejoras de competitividad en el resto de plantas del grupo en España antes de 2008, con el fin de evitar supresiones de empleo adicionales.
El portavoz de la compañía explicó que Bosch se enfrenta globalmente a un problema de rentabilidad en el área de frenos, que afecta principalmente a las áreas más mecánicas (tambores, zapatas, discos), mientras que la parte de electrónica (ABS, ESP) se comporta de forma satisfactoria.
La pérdida de competitividad de esta división responde principalmente a dos factores: el aumento de los precios de las materias primas, principalmente del acero, y las exigencias de reducción de precio por parte de los fabricantes de automóviles a los que Bosch suministra el producto.
El grupo industrial alemán Bosch cerró el pasado año con una cifra de negocio de 40.000 millones de euros, lo que representa un incremento del 10% respecto a 2003.
En el sector de componentes de automóviles, donde Bosch es el primer fabricante mundial, la facturación ascendió en 2004 a 25.300 millones de euros, lo que se traduce en un incremento del 7%.