Archivo - Llatas y botellas de plástico, - Jorge Gil - Europa Press - Archivo
MADRID 10 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) ha reiterado que comparte los objetivos del Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR) que entró en vigor en 2025 y cuyas obligaciones se desplegarán progresivamente desde el próximo 12 de agosto hasta 2040, afectando al diseño, fabricación, comercialización, reciclabilidad, reutilización y gestión de los envases.
En concreto, la patronal ha reiterado en un comunicado que el sector alimentario está comprometido con el reto de avanzar hacia una economía circular y reducir el impacto ambiental de los envases, por lo que trabaja para que el Reglamento se implemente de "forma eficaz".
"La adaptación al PPWR supone un esfuerzo inversor importante para la industria. Las empresas están destinando recursos a la modernización de procesos productivos, el desarrollo de envases más ligeros y eficientes y la capacitación de equipos", afirma la directora de Competitividad y Sostenibilidad de la Federación, Paloma Sánchez Pello.
No obstante, Sánchez Pello ha reiterado que "algunas de las medidas que impone son técnicamente difíciles de llevar a cabo", por lo que reclama que "los plazos que establece deberían incorporar periodos transitorios de adaptación".
Un ejemplo del impacto del Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases será la implantación en 2029 del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) para botellas de plástico de bebidas y latas metálicas -salvo en aquellos casos en los que se cumplan los requisitos para acogerse a las excepciones previstas en la normativa- que tendrá que convivir con el sistema de gestión que existe hasta ahora.
FIAB ha subrayado que "el nuevo sistema conlleva inversiones muy altas, cambios en los modelos de negocio y también supondrá una adaptación por parte de los consumidores".
De esta forma, esta misma semana comenzarán a aplicarse algunas de las primeras obligaciones relevantes para el sector como la limitación de las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) en envases en contacto con alimentos, lo que obligará a revisar materiales, recubrimientos, tintas y adhesivos utilizados en numerosas aplicaciones alimentarias.
Otra novedad será la obligación de disponer de una Declaración de Conformidad para cada tipo de envase, respaldada por la correspondiente documentación técnica que demuestre el cumplimiento de los requisitos del Reglamento en aspectos como reciclabilidad, contenido reciclado, reutilización o etiquetado.
Además, el PPWR armoniza las obligaciones de responsabilidad ampliada del productor (RAP), clarificando quién es el productor responsable en cada Estado miembro y exigiendo el registro de los operadores en los mercados donde comercialicen productos envasados.
Uno de los hitos más visibles para los consumidores en 2028 será la implantación de un sistema armonizado de etiquetado de envases en toda la UE. Este sistema permitirá identificar de forma homogénea la composición de los envases y facilitará la correcta separación de residuos.
También podrá incorporar soluciones digitales, como códigos QR, para ampliar la información disponible, mientras que en 2029 llegará la implantación de los Sistemas de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) y el año siguiente concentrará buena parte de las obligaciones que exigirán una adaptación significativa de los envases actualmente presentes en el mercado.