Actualizado 27/12/2008 17:22

UFP denuncia la agresión a policías españoles en la frontera de Melilla ante la "pasividad" de los agentes alauitas

MELILLA, 27 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Unión Federal de Policía (UFP) de Melilla denunció hoy públicamente la agresión sufrida por los policías que custodian la frontera con Marruecos por parte de un grupo de marroquíes que empujaron a un subinspector y, a continuación, lanzaron botellas de cristal y piedras contra los agentes, lo que obligó a las fuerzas de seguridad a cerrar la verja de entrada y realizar dos disparos al aire.

Según manifestó a Europa Press el secretario general de la UFP, Cristóbal Olivella Subirana, los hechos ocurrieron a las 14.30 horas del día 23 de diciembre cuando la policía española pretendió facilitar la entrada a Melilla de una ambulancia marroquí y un individuo se interpuso en su camino para evitarlo, tras lo que se sucedieron los incidentes.

En este contexto, UFP criticó igualmente la "pasividad" de la policía del reino alauí cuando se registran incidentes en la frontera de Beni-Enzar en los que se intentó agredir a funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía.

El dirigente de UFP subrayó además que su sindicato "se ve en el deber y la obligación sindical y moral hacia sus afiliados en denunciar públicamente, una vez más, los incidentes que se están produciendo a diario en el paso fronterizo con Marruecos de Beni-Enzar". Además, recalcó que estos hechos ocurren sin que las autoridades españolas y marroquíes "tomen las decisiones y medidas pertinentes para evitar otra posible desgracia, que se tenga que volver a lamentar".

Según explicó Olivella, una ambulancia marroquí en servicio de urgencia se dirigía a las 14.30 horas hacia el puesto fronterizo de Beni-Enzar desde la zona internacional y procedente de Marruecos, a la que se le franqueó el paso por el carril de salida, "gesto humanitario y de buena vecindad que realiza habitualmente la policía española para evitar demorar lo más mínimo su entrada en la ciudad si existen retenciones, con la finalidad de que el enfermo pueda ser atendido lo más urgentemente posible, ya que puede peligrar la vida del mismo".

El secretario general de UFP indicó que la citada ambulancia fue interceptada y retenida por un individuo marroquí, "de sobra conocido" por la policía española y la de Marruecos, ya que "habitualmente, junto a otros individuos, suele intervenir provocando cortes de trafico y lanzamientos de objetos contra los funcionarios españoles en la frontera".

Olivella señaló directamente a un individuo llamado Lahcen M. "conocido también por estar imputado por el intento de linchamiento en territorio marroquí del jefe superior de Policía, jefe de Fronteras y demás autoridades que le acompañaban en su día".

De igual modo, apuntó que se trata del mismo individuo que "golpeaba este verano a un ciudadano español en la misma puerta de la frontera española, junto con otros marroquíes, incidente en el que tuvo que intervenir un policía español, para rescatar al ciudadano melillense de las garras de estos desalmados y evitar así su linchamiento".

Añadió que el subinspector de servicio tuvo que intervenir para que dicha persona en cuestión permitiera el paso del vehículo sanitario, pero se encontró con "la agresividad de Lahcen M.". Según cuenta el máximo responsable de UFP, el mando policial "en un acto que le honra por su humanidad y profesionalidad, al ver que este individuo se negaba a apartarse" y franquear el paso de la ambulancia en servicio de urgencia y que se oponía a seguir las indicaciones que le daba la policía española, intervino apartando al citado marroquí, encontrándose este último a escasos metros de la puerta de acceso a territorio español, "zona reconocida internacionalmente como zona neutral o tierra de nadie".

Sin embargo, la reacción del citado Lahcen M. "fue empujar al subinspector y dirigiéndose rápidamente hacia un lateral, coger una botella de cristal y lanzarla contra los policías actuantes, momento en el que se le unieron otros individuos marroquíes con la misma actitud agresiva", matizó Olivella.

SE DISPARARON DOS SALVAS DE FOGUEO

El representante sindical en el Cuerpo Nacional de Policía comentó que, ante este hecho, los policías retrocedieron, al objeto de no ser alcanzados, y una vez logrado el paso de la ambulancia se vieron "obligados" a cerrar, por un breve espacio de tiempo, la puerta de salida para evitar los impactos de los lanzamientos de todo tipo de objetos contundentes (botellas de vidrio y piedras de gran tamaño), que "por suerte esta vez sólo impactaron contra las puertas".

Asimismo, añadió que "en evitación de males mayores" el subinspector de servicio, "en aras de normalizar y controlar la situación", dio orden al jefe de Equipo de la Unidad de Intervención de la Policía (UIP) de disparar dos salvas de fogueo, para disuadir al resto de personas, "que ya armados con botellas y piedras e inducidas por el ciudadano marroquí, continuaban lanzando dichos objetos".

"Lahcen, al escuchar el sonido producido por las citadas salvas, salió corriendo, siguiéndole el resto de personas allí presentes, cesando así los incidentes", agregó.

LOS POLÍCIAS MARROQUÍES "NO ACTUARON EN ABSOLUTO"

El dirigente de UFP aprovechó la ocasión para denunciar que, "una vez más", los servicios policiales marroquíes no actuaron "en absoluto" ante la visión de las agresiones mencionadas. Tras cesar los incidentes, Olivellas explicó se presentó "un individuo que dijo ser el inspector de servicio de la Policía marroquí y añadió que la zona internacional es territorio marroquí y que ellos no pueden impedir la permanencia de cualquier ciudadano de Marruecos ante las puertas de la frontera española".

Olivella admitió que este comentario, "por prudencia, no va a valorar la UFP, aunque de buenas ganas lo haría y deja la cuestión en manos de los políticos, que es a quien corresponde delimitar el territorio que pertenece a España o a Marruecos e interpretar lo que dicen las leyes sobre las zonas que separan los territorios entre países y que recoge Naciones Unidas".

"El sindicato defenderá cualquier tipo de actuación que ejecute la policía en aras de los derechos e integridad de cualquier ciudadano español o marroquí, que en un puesto fronterizo de esta ciudad, reciba una agresión por parte de este tipo de desalmados, que ya conocemos todos y cuyos actos son consentidos", concluyó.

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