Actualizado 30/05/2008 10:13 CET

Canadá.- Los aborígenes de Canadá protestan contra el Gobierno porque viven en condiciones "tercermundistas"

TORONTO, 30 May. (Reuters/EP) -

Canadá se preocupa cada vez menos por las condiciones "tercermundistas" que enfrentan muchos de sus pueblos nativos, según afirmaron ayer manifestantes durante el Día Nacional de Acción aborigen.

"El Gobierno canadiense dice a los extranjeros que vienen a este país que los aborígenes en Canadá están bien atendidos, que tienen dinero, casas y empleos", comentó Gary Wassaykeesic de la reserva india Mishkeegogamang, en el noroeste de Ontario. "Pero en realidad, en nuestro lugar se encontrarán con condiciones tercermundistas", agregó.

Las frustraciones de los nativos han ido en aumento durante los últimos años en lo que respecta a pobreza, sistema de salud y las condiciones de vida en muchas de las reservas del país. Además, ha habido bloqueos de tráfico y enfrentamientos entre los aborígenes y la Policía.

Pero la Policía explicó que la jornada fue pacífica. "No hay violencia. Tratamos de enviar nuestro mensaje sin romper vidrios o automóviles", comentó Wassaykeesic a Reuters durante la marcha hacia Toronto, en la que eran escasas las señales de apoyo.

Más que cualquier otro grupo en Canadá, los nativos enfrentan la pobreza, el crimen, las malas condiciones de salud y vivienda. Los niveles de desempleo y suicidio son altos, especialmente en las reservas lejanas al norte del país.

Consultado acerca de las pobres condiciones de los aborígenes, el ministro federal de Asuntos Indígenas, Chuck Strahl, dijo en Ottawa a los medios que "hay mucho por hacer, lo admito, y no digo que está todo hecho".

Un tema en la protesta de este año fue el efecto que la minería y la deforestación han causado en tierras nativas. El daño por la extracción de recursos ha llevado a choques entre negocios, Gobierno y comunidades aborígenes.

"Una cantidad de gente no nativa no entiende nuestros problemas. Ellos creen que somos un atado de radicales o terroristas", explicó Maria Swain, de la reserva Grassy Narrows de Ontario, a unos 200 kilómetros en el este de Winnipeg.

En Ottawa, unas 1.000 personas, lideradas por tambores y bailarines en coloridos vestidos tradicionales, realizaron una protesta frente al Parlamento. Phil Fontaine, líder de la Asociación de Primeras Naciones, dijo que mientras Ottawa gastará miles de millones de dólares en nuevos tanques, aviones y barcos para las Fuerzas Armadas durante los próximos 20 años, no puede encontrar dinero para mejorar las escuelas aborígenes. "Es vergonzoso, absolutamente vergonzoso", concluyó.