MADRID 19 Ago. (EUROPA PRESS) -
Las Cáritas de Georgia y Rusia advirtieron hoy de que la rehabilitación tras el conflicto armado en la región "puede llevar años una vez que las armas permanezcan silenciosas" por lo que reclamaron más ayuda para conseguir socorrer a las más de 100.000 personas que han perdido su hogar por culpa de la guerra.
Ambas delegaciones de Cáritas Interacional "llevan varios días recibiendo apoyos en forma de donativos por medio de la red de acción social de la Iglesia en otros países" aunque aún necesitan adquirir más equipos de atención médica y financiación suficiente para hacer frente a las necesidades de la población civil, informó la organización.
Según explica en un comunicado, la falta de un corredor humanitario seguro dificulta el acceso a las víctimas, la mayor parte de las cuales se encuentran diseminadas en las afueras de las principales ciudades, viviendo en edificios públicos que hacen las veces de refugio temporal.
En la ciudad de Tbilisi hay 33 de estos centros, en cuatro de los cuales la organización ha prestado ayuda a 1.700 personas. En uno de estos albergues improvisados, el centro Olimpia, Cáritas Georgia ha organizado el reparto de dos comidas calientes al día y ha puesto en marcha una panadería para repartir pan a diario entre los desplazados.
En el otro lado de la frontera, Cáritas Rusia ha comprado materiales de atención sanitaria para cubrir las necesidades de 10.000 personas durante un mes. Son parte de los algo más de 37.000 refugiados que cruzaron la frontera hacia Osetia del Norte, donde las autoridades rusas llevan varios días tramitando sus solicitudes de refugio temporal. La organización también está adquiriendo ropa y material escolar para el inicio del curso en septiembre.