9 de abril de 2020
 
Actualizado 06/06/2008 12:43:55 +00:00 CET

HRW exige a Irán que garantice acceso médico adecuado a tres presos políticos con graves problemas de salud

NUEVA YORK, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

La organización humanitaria Human Rights Watch (HRW) instó hoy a las autoridades iraníes a garantizar de forma "inmediata" acceso médico adecuado a tres presos políticos cuya salud está atravesando grandes dificultades y que necesitan por ello la atención de especialistas.

Se trata del ayatolá Kazemi Boruyerdi, del periodista y activista Mohammad-Sadiq Kaboudvand y de un conocido defensor de Derechos Humanos, Emad Baghi. Los tres se encuentran en la unidad 209 de la prisión de Evin (en el noroeste de Teherán), en la que Human Rights Watch ha constatado numerosos abusos en el pasado. Baghi sufrió un paro cardíaco el pasado 11 de mayo, Kaboudvand sufrió un infarto cerebral el 19 de mayo y Boruyerdi padece varias enfermedades, entre ellas Parkinson, diabetes y dolencias cardíacas.

"Es escandaloso que la salud de estos tres hombres se vea en peligro sin motivo aparente", declaró la directora para Oriente Próximo y Norte de África de Human Rights Watch, Sarah Leah Whitson. "Para empezar, las autoridades iraníes deben demostrar con pruebas por qué estos hombres están en prisión, y de momento se están negando a suministrarles atención médica adecuada", añadió.

Entre marzo y abril de este año, las autoridades trasladaron en varias ocasiones al ayatolá Boruyerdi a la clínica de la prisión. Fuentes próximas al caso indicaron que el estado de salud física y mental del clérigo ha seguido deteriorándose y las autoridades han rechazado sus reiteradas peticiones para que se le permita recibir asistencia médica adecuada.

El ayatolá Boruyerdi fue detenido en octubre de 2006 en su vivienda de Teherán, tras lo cual fue trasladado a la unidad 209 de Evin. En julio de 2007, el Tribunal Especial para el Clero le declaró culpable, en un jucio a puerta cerrada, de una serie de cargos que se desconocen. Boruyerdi había hecho una interpretación propia del Islam para reclamar la separación de la religión de la política, por lo que es probable que haya sido condenado por estas opiniones poco compatibles con los fundamentos de la República Islámica de Irán. Desde que fue detenido no ha tenido acceso a abogados ni a médicos de su elección.

Baghi, quien ya había cumplido una pena de tres años de cárcel a causa de sus escritos, se encuentra en Evin desde octubre de 2007. El 14 de ese mismo mes, la sección primera de la Unidad de Seguridad de la Oficina General y Revolucionaria de la Fiscalía del Estado le acusó de "propaganda contra el Estado" y de "publicar documentos secretos del Gobierno" en su calidad de presidente de la Sociedad de Defensa de los Derechos de los Presos, una organización no gubernamental fundada por él mismo en 2003.

En la prisión, donde se encontraba en régimen de aislamiento, Baghi sufrió problemas de corazón. El pasado febrero las autoridades le dieron un permiso carcelario de dos meses por motivos de salud, pese a lo cual siguieron citándole e interrogándole durante este periodo. Tras concluir su permiso, el 15 de abril, volvió a la cárcel. El pasado 11 de mayo sufrió un ataque cardíaco. Las autoridades lo trasladaron a la clínica penitenciaria, pero regresó pronto a su celda.

"PROPAGANDA CONTRA EL ESTADO"

Kaboudvand, periodista y fundador de la Organización de Derechos Humanos de Kurdistán, fue detenido en 2007 bajo la acusación de "dañar a la seguridad nacional" y de "propaganda contra el Estado". El pasado 19 de mayo, sufrió un ataque cardíaco en prisión. Según un comunicado de su abogado, las numerosas peticiones de Kaboudvand para recibir atenciones médicas han sido desoídas.

Mohammad-Sadiq Kaboudvand era también el propietario, director general y editor del periódico en lengua farsi 'Payam-e Mardom', cerrado por el Gobierno en 2005. En abril de 2006, el Tribunal Fiscal del Estado de Sanandaj (capital de la provincia del Kurdistán, a más de 500 kilómetros al oeste de Teherán) le condenó a un año de cárcel por "crear división entre la población por motivos tribales y raciales".