1 de abril de 2020
 
Actualizado 06/06/2008 13:55:21 +00:00 CET

Ingenieros confirman que la falta de calidad de las construcciones precipitó la tragedia de Sichuan (China)

BEIJING, 6 Jun. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Débora Altit) -

Un equipo de ingenieros enviados por el Gobierno chino a la zona de la provincia de Sichuan (centro) arrasada por el terremoto ha confirmado que el desastre podría haberse minimizado con una adecuada planificación y unas construcciones de mayor calidad.

"Mi sensación es que si los trabajos de construcción hubiesen sido en general mejor, las pérdidas se habrían reducido", señaló un experto, de la Universidad de Tongji, enviado por Beijing, según informa 'South China Morning Post'.

Otro experto, de la Academia China para la Investigación de Construcciones, exteriorizó la que ha sido la principal queja de los miles de padres que perdieron a sus hijos bajos los escombros de las escuelas desplomadas.

"Recuerdo haber pasado por la escuela de primaria de Nanba. Resultaba extremadamente extraño que el edificio se hubiese derrumbado mientras el resto de edificaciones se habían mantenido en pie", declaró Li Xianzhong.

Li puso el ejemplo también de la comarca de Pingwu, donde los edificios habían sido edificado en las orillas del río, sobre tierra inestable. En la ciudad de Jiangyou los constructores habían levantado un edificio de 15 pisos sin pilares de seguridad bajo tierra.

El viceministro de Vivienda y Desarrollo, Qi Ji, ha prometido que se incrementarán los estándares de calidad en la región, según informa hoy 'China Daily'. No obstante, según otro experto desplazado a la zona del siniestro, Liu Hang, del Instituto de Investigación de Construcción e Ingeniería de Beijing, una cosa son las normas y otra muy distinta su aplicación.

"El nivel de resistencia a terremotos en los edificios de Wenchuan (donde se localizó el epicentro) era de 7 grados, pero por lo que he visto las construcciones estaban muy lejos de alcanzar ese nivel", afirmó Liu.

Las autoridades chinas han prometido que investigarán los numerosos casos de escuelas desplomadas a causa del seísmo, pero de momento no han ofrecido datos concluyentes.

Desde Beijing se ha emitido una orden, además, prohibiendo a la prensa nacional que siga haciéndose eco de las quejas de los padres que perdieron a sus hijos en el terremoto. Aunque hasta ahora los reporteros podían entrevistar libremente a los afectados, en la última semana la policía ha comenzado a impedir el trabajo de los reporteros en lugares como la escuela de Juyuan, donde murieron 900 estudiantes.