Actualizado 17/01/2008 11:38 CET

Los rebeldes tuareg (Níger) afirman que el acuerdo con Areva para extraer uranio viola los derechos indígenas

MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los rebeldes del Movimiento de Nigerinos para la Justicia (MNJ) han advertido de que el acuerdo recién concluido entre el presidente de Níger, Mamadou Tandja, y el gigante energético francés Areva para la extracción de uranio en el norte de Níger viola la Declaración de la ONU para los Derechos de los Pueblos Autóctonos, según la cual ninguna población indígena puede ser expulsada ni trasladada de su tierra "sin su consentimiento y sin una indemnización".

El acuerdo "viola el artículo 10 de la Declaración de la ONU para los Derechos de los Pueblos Autóctonos, según el cual ninguna población indígena puede ser expulsada a la fuerza de su propia tierra y no puede producirse ningún movimiento de población sin su consentimiento y sin una indemnización", aseguró anoche el MNJ, de mayoría tuareg y que opera en el norte, citado por la agencia misionera de noticias MISNA.

"No es razonable por parte de las sociedades mineras que firmen convenciones para prospección o extracción en este periodo de enfrentamientos en la región", prosiguieron los rebeldes en un comunicado. Este tipo de acuerdos "contribuye solamente a hacer perdurar el conflicto", añadieron.

El MNJ se alzó en armas hace casi un año para poner fin a la explotación de los minerales radiactivos por parte de las multinacionales, en connivencia con el presidente Tandja, sin preocuparse por las repercusiones sobre los pueblos tuareg, que habitan en la región desde hace siglos.

El Movimiento pide que el 50 por ciento de los ingresos de la explotación del uranio se destine al desarrollo de la región y reclama una indemnización a las pobalciones obligadas a dejar las tierras en las que se extrae y trata el uranio.

Asimismo, exige una acción concreta para atenuar los efectos negativos de estas actividades en el medio ambiente y en la vida de las poblaciones autóctonas y reclama a las empresas mineras que trabajan en el norte que favorezcan la contratación de habitantes locales.

En el acuerdo firmado el 13 de enero pasado, Areva --líder mundial del sector de la energía nuclear y que opera en el país africano desde hace más de 40 años-- obtuvo, entre otros, el derecho a comenzar la explotación sobre el yacimiento minero de Imouraren, en el norte, al sur de la ciudad de Arlit.

Níger, uno de los cinco mayores productores de uranio del mundo, suele figurar en último lugar en el índice de desarrollo humano de la ONU. El 30 por ciento de la electricidad de Francia depende del uranio de Níger, que llega a través de dos sociedades controladas por Areva-Francia: Somair y Cominak.