IE Business School ha reunido recientemente a numerosos expertos internacionales en el VII Social Responsibility Forum, unas jornadas internacionales para analizar los retos empresariales en áreas como la sostenibilidad o la responsabilidad social. La presidenta de esta edición, Gwendoline de Ganay, aporta en esta entrevista más detalles sobre este encuentro.
.- ¿Cuál ha sido la principal característica de esta edición?
Cada año hay un tema diferente e intentamos elegir temas acorde con la actualidad. En esta edición, el lema general ha sido 'Impacto compartido'. Así, antes de la crisis e Internet, había un mundo separado en el que, por un lado, estaban las empresas que buscaban hacer dinero, las ONG para temas sociales y el Gobierno por otro lado; todo separado y con su papel, por un lado los negocios y por otro lo que se puede hacer.
Sin embargo, con la crisis y las conexiones que facilita Internet, todos estamos en el mismo problema y tenemos que encontrar las soluciones juntos, una realidad que toma forma en nuevos modelos de colaboración, así como en proyectos público-privados. Muchas cosas han cambiado porque, hace años, la gente no estaba preocupada por el medio ambiente y ahora sienten que es una emergencia. Además, gracias a la conectividad de Internet, si la empresa hace algo bueno o malo también se sabe rápidamente.
.- ¿Qué papel juega actualmente la RSE?
Ahora ya no es solo una cosa que se pone en la comunicación de las empresas, sino que está en el centro de la estrategia empresarial. Este tema no era tan importante hace años pero cuando ahora la empresa habla del impacto social, la gente entiende que es algo global, no es sólo comunicación. Creo que la RSC ha subido de nivel, antes era algo lindo para la comunicación pero la gente no veía resultados. Ahora todos entienden que es importante y hay más interés por parte de estudiantes, profesores y empresas, hay un cambio de actitud: no es algo para una minoría de apasionados sino un tema crucial para todo el mundo.
.- ¿Cómo se han desarrollado las jornadas?
A lo largo de dos días hemos pasado de lo más formal a lo más informal. Primero se hizo una sesión, con ejemplos de lo que está cambiando, como los de Danone y Ashoka, que explicaron los proyectos que han creado juntos de la nada. Después hemos pasado a cuestiones específicas e interacción, como el tema del agua en el mundo.
Este año también ha sido el primero en el que se ha hecho algo más interactivo, con un panel opcional para usar todo lo aprendido y ver cómo se puede utilizar en la vida personal y profesional. Así, se va a crear una plataforma de ideas porque había mucha gente en la sala que podía ayudar a otros con proyectos.
.- ¿Qué grado de participación han tenido las jornadas?
Este año han asistido 200 participantes y 50 ponentes, además de contar con participación empresarial. Mi impresión es que la gente quiere más y es muy activa. Se busca compartir el contenido de las presentaciones y contactar con ponentes para después llevar a cabo proyectos. En estos momentos, con la crisis, la gente necesita este tipo de iniciativas, ven su utilidad y necesidad ya que muchos alumnos han utilizado su tiempo libre para intercambiar experiencias en estos temas.
.- ¿Ha habido un cambio de mentalidad entre los alumnos?
El cambio se nota en la cantidad de personas que quieren trabajar en el proyecto en su tiempo libre, cuando en anteriores ediciones sólo dos o tres alumnos lo hacían. La verdad es que ha sido increíble la cantidad de voluntarios.