Publicado 13/11/2020 16:40CET

Los derechos humanos, el "antígeno más poderoso" contra el acoso y la soledad en el alumnado con discapacidad

Pupitres con emoji en una de las aulas de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma durante el primer día del curso escolar 2020-2021, en Madrid (España), a 7 de septiembre de 2020. Desde hoy, alrededor de 303.000 estudiantes van a volver a las a
Pupitres con emoji en una de las aulas de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma durante el primer día del curso escolar 2020-2021, en Madrid (España), a 7 de septiembre de 2020. Desde hoy, alrededor de 303.000 estudiantes van a volver a las a - Óscar J.Barroso - Europa Press - Archivo

   MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

   El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha afirmado este viernes que, para luchar contra la soledad y el acoso escolar contra el alumnado con discapacidad, "tenemos la vacuna desde 2008, que es la Convención Internacional de la Discapacidad", por lo que ha reclamado no "perder más tiempo" e inocular a toda la comunidad educativa "con los antígenos más poderosos, que nos son otros que los derechos humanos".

   En estos términos se ha expresado el delegado del CERMI para los Derechos Humanos y la Convención Internacional de la Discapacidad, Jesús Martín Blanco, durante el webinario 'El acoso escolar como factor de soledad en las niñas, niños y adolescentes con discapacidad', el último de una serie de seis encuentros telemáticos organizados por el CERMI y el Real Patronato sobre Discapacidad para abordar desde diferentes puntos de vista el binomio soledad y discapacidad.

   "En la escuela pasan muchas cosas importantes que nos acompañarán el resto de nuestra existencia: aprendemos a sumar, a leer, a pensar... pero sobre todo, nos asumimos o deberíamos asumirnos como parte de un grupo, nos relacionamos, forjamos nuestras primeras amistades... en definitiva cursamos el conocimiento de la CONVIVENCIA.", ha declarado Jesús Martín, representante del CERMI en el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar. Así, ha subrayado que "la convivencia debe ser tarea de toda la comunidad educativa".

   En esta línea, Carmen Jáudenes, de la Comisión de Educación Inclusiva del CERMI, ha resaltado que "necesitamos que los centros escolares sean espacios sanos", sin "rechazo, acoso y violencia". Además, ha avisado de que el acoso no solo se da en espacios lectivos, sino en otros entornos informales. También ha alertado de la especial exposición a la "discriminación" y las "dificultades de participación" que sufre el alumnado con discapacidad, por las "barreras físicas, de comunicación y mentales".

IMAGEN POSITIVA

   Para cambiar esta situación, ha pedido "generar una imagen positiva de uno mismo en la infancia con discapacidad"; combatir el acoso y la soledad desde el "primer eslabón, que es el desconocimiento"; reforzar la formación del profesorado; mejorar la atención a las víctimas del acoso, y crear canales de denuncia sencillos, entre otras propuestas.

   Y es que, Sabina Lobato, de Fundación ONCE, ha recordado que esta organización realizó un estudio con el apoyo del CERMI que refleja la mayor exposición del alumnado con discapacidad al acoso y ciberacoso. Según se puso de relieve, los cursos con más casos son primero y segundo de la ESO y la mayoría de estudiantes con discapacidad que sufren acoso aseguran que es por sentirse "diferente".

   Mientras, Ruth Vidriales, de la Confederación Autismo España, ha centrado su intervención en analizar los factores que hacen que el alumnado con trastorno del espectro autista (TEA) estén más expuestos a situaciones de acoso y ha destacado que para estas personas la escuela es "un entorno muy complejo" por todas las barreras existentes.

   Ricardo Ibarra, de la Plataforma de Infancia, ha mostrado su preocupación por el hecho de que "cada vez se recrudece el acoso por las nuevas tecnologías", al tiempo que ha reclamado más medidas para "prevenir el acoso", proporcionando más recursos al profesorado y trabajando con el propio alumnado.

EL RECREO, ASIGNATURA MÁS DIFÍCIL

   En el apartado de testimonios en primera persona, Belén González, joven ciega, ha relatado como "en primero de Primaria mis compañeros no me hablaban y me di cuenta de que mi asignatura más difícil sería el recreo". Pese a las diferentes situaciones de acoso que vivió, que tuvo que "normalizar aunque no fuera normal", Belén ha confesado que lo que más le dolió fue la actitud de los profesores.

   Ignacio Pantoja, joven con TEA, ha expresado que también sufrió acoso desde los tres años hasta los 18 años, una situación que se vio agravada porque pasó mucho tiempo hasta que se le diagnosticó su discapacidad. "Sigo teniendo pesadillas con las cosas que viví hace tantos años, porque he vivido muchas agresiones y nadie hacía nada", ha denunciado Pantoja, quien ha dicho que, si bien en la universidad no vivió agresiones, "sí me hicieron el vacío".

   Como ejemplo de buenas prácticas de que la inclusión es posible, Endika, un chico de 12 años con parálisis cerebral que requiere de grandes apoyos, ha explicado que siempre se ha sentido acogido en su colegio gracias a contar con los recursos y la implicación precisa de la comunidad educativa.

   El Real Patronato sobre Discapacidad y el CERMI han organizado esta serie de seis webinarios sobre soledad y discapacidad que ha permitido abordar la soledad desde diferentes vertientes, como la situación de las personas mayores con discapacidad, la soledad en la etapa universitaria, el suicidio como "el mayor fracaso social", la soledad en la población femenina con discapacidad y la problemática del acoso escolar.

   Tanto la directora ejecutiva del CERMI, Pilar Villarino, como la consejera técnica del Real Patronato sobre Discapacidad, Maite Fernández, han puesto en valor la iniciativa llevada a cabo y han expresado su compromiso para seguir trabajando juntos para visibilizar estos problemas y avanzar hacia la plena inclusión de las personas con discapacidad en todos los ámbitos de la vida.

Contador