Actualizado 30/09/2008 10:16 CET

Los fiscales constatan el aumento de casos de violencia doméstica a cargo de menores y piden medidas especiales

Destacan que en este tipo de delito se produce una equiparación entre los chicos y las chicas

MADRID, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

Numerosas fiscalías constatan el aumento de delitos de violencia doméstica a cargo de menores, y que alguna cree "alarmante", y considera "esencial" contar con medidas cautelares y definitivas "especialmente diseñadas para estos menores", según consta en la Memoria del Fiscal General del Estado de 2006, presentada hoy.

El informe dedica un punto a los actos de violencia doméstica cometidos por menores, y destaca la dificultad a la que se enfrentan los jueces a la hora de elegir la medida más conveniente al interés del menor, "ya que se trata de menores que sólo delinquen en el ámbito familiar y además suelen ser primarios".

Así, consideran "necesario" contar con medidas, ya que "la falta de recursos específicos" puede llevar a la disyuntiva de dejar al menor en libertad, "en el seno familiar que está dañando", o internarlo en un centro de menores de reforma, "recurso generalmente no adecuado para este tipo de menores, que no suelen cometer más delitos que los de maltrato en el ámbito familiar".

En este sentido, según la Fiscalía Provincial de Ciudad Real, el ingreso en uno de estos centros "puede contaminar la personalidad del menor y agravar el problemas".

Numerosas fiscalías han optado, en cambio, por la medida de convivencia con grupo educativo, ya que "permite extraer al menor del hogar familiar, a fin de evitar la reiteración de conductas y lograr la protección de las víctimas, así como la imposición de una orden de alejamiento".

Sobre esta iniciativa, la Fiscalía de Sevilla propone, "a fin de evitar la institucionalización del menor maltratador", recurrir a la familia extensa, aunque si ésta se niega a hacerse cargo, se utilizaría el recurso de los pisos de convivencia y sólo en los casos extremos se solicitaría el internamiento en un centro de reforma.

Este tipo de iniciativa incluye un periodo de observación de 15 días sin salidas y sin permisos, y después se establece un programa de actividades en las que se incluye la educación reglada, ya sea educativa o formativa, y el tratamiento psicológico adecuado a la problemática del menor. Según la Fiscalía de Huelva, los menores ingresados en este tipo de pisos "en ningún caso han reincidido".

LOS FISCALES RECLAMAN MÁS RECURSOS

Por todo ello, los fiscales de las provincias en las que no se cuenta con la medida de convivencia "vienen reclamando su puesta en funcionamiento"; y las que ya la tienen, "la ampliación de las plazas existentes, especialmente para chicas".

Asimismo, la memoria recoge que "llama poderosamente la atención" la alteración "tan notable" que se produce entre el número de menores chicos y chicas que intervienen como agresores. "Si bien es sabido que la delincuencia juvenil es principalmente masculina, en este tipo de delito se produce una equiparación entre los chicos y las chicas", recoge.

Según la Fiscalía de Almería, en la mayoría de los supuestos, "se trata de una situación de violencia familiar prolongada en el tiempo y no denunciada por los padres hasta que la convivencia resulta del todo imposible por el carácter violento y agresivo de estos adolescentes".

Generalmente, el menor agresor "está insatisfechos con su vida" y reclaman a los padres el cumplimiento "de sus caprichos", que si no lo hacen, "recurren a la violencia física o psicológica para conseguir sus propósitos". Además, la memoria señala que este tipo delictivo afecta a todas familias, esto es, "no sólo se comete en familias desestructuradas o con problemas de integración social, como se trataba hasta ahora en la mayoría de los casos, sino que también se producen casos de malos tratos en familias pudientes, desahogadas económicamente, bien estructuradas y organizadas".