5 de abril de 2020
 
Actualizado 06/06/2008 15:16:46 +00:00 CET

Los jóvenes se preocupan de los problemas ambientales pero piden que los resuelvan los políticos, de los que no se fían

Botella asegura que la juventud sólo actúan ante problemas concretos y puntaules o motivados por campañas públicas y televisivas

MADRID, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los jóvenes madrileños están preocupados por el medio ambiente pero menos que por el ocio y los estudios y desconfían radicalmente del discurso ecológico de los políticos y empresarios, según un estudio elaborado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) para el Ayuntamiento de Madrid.

No obstante, piden que sea la Administración pública y sus responsables los que lideren las soluciones a los problemas medioambientales, a través de la educación, el aprovechamiento de los medios de comunicación y las campañas publicitarias.

"Esta contradicción es una clara señal de que tenemos que mejorar la confianza de los jóvenes en sus instituciones, especialmente en las locales, que son las más cercanas", recalcó la teniente de alcalde y delegada del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella que acudió hoy a Villa de Vallecas a presentar el estudio.

Su objetivo era conocer la percepción, actitud y comportamiento de los jóvenes madrileños de entre 15 y 29 años respecto al medio ambiente, el desarrollo sostenible y la calidad de vida en la ciudad con la pretensión de avanzar en la planificación de acciones de formación, sensibilización e implicación de este sector de la población en materia medioambiental.

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores han analizado las conversaciones desarrolladas en varios grupos de discusión. Esta vía de investigación permite una mayor profundización en las opiniones, motivaciones y comportamientos de los participantes sobre el medio ambiente y el desarrollo sostenible, la calidad de vida en la ciudad, la información disponible y las fuentes más utilizadas, el papel de los distintos agentes sociales y económicos y la participación ciudadana y la acción colectiva ante estos temas.

VISIÓN PESIMISTA

Los jóvenes que han participado en el estudio muestran una gran preocupación por lo que consideran una "crisis medioambiental muy grave" que soporta el planeta y lo achacan a los comportamientos y hábitos de la sociedad.

El director del estudio y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Francisco Javier Garrido, aseguró que los jóvenes consultados tienen en general una visión "pesimista y catastrofista" de la situación y de sus posibilidades de solución, sobre todo de las que provienen del terreno individual, por lo que delegan la solución de los problemas en otras instancias como empresas o administraciones.

Su falta de compromiso personal inquieta a la concejal de Medio Ambiente. "Existe una cierta inconsistencia de la juventud entre su grado de concienciación y la escasez de acciones concretas en las que se refleje su compromiso. El compromiso y la responsabilidad individual desempeñan un papel muy importante a la hora de enfrentar los grandes retos medio ambientales", agregó.

La inquietud ecológica de los jóvenes aumenta en función a la cercanía de los problemas, como la sequía, el ahorro de agua, los fuegos estivales y el reciclaje, debido en gran medida a la relevancia mediática de estos temas.

"La juventud sólo actúa ante problemas muy concretos o en momentos muy puntuales, generalmente motivados por las campañas públicas o por la presencia del tema en los medios de comunicación, principalmente la televisión. Por tanto, "la defensa del medio ambiente es más simbólica y abstracta que real", según el estudio.

Asimismo, existe una "falta clara de conocimientos precisos" sobre los problemas medioambientales, sean locales o globales. "En ningún momento de las reuniones realizadas se esbozan datos que acrediten un conocimiento claro, por ejemplo, del cambio climático, las energías renovables, el agujero de la capa de ozono, la contaminación local del aire", argumenta el estudio.

Por otro lado, el informe revela que los participantes identifican la calidad del aire, la contaminación lumínica y acústica como los aspectos que más les preocupan y como aspectos positivos las infraestructuras y servicios, las zonas verdes existentes, el número de contenedores y la limpieza de sus calles respecto a otras ciudades.

Acerca de las soluciones de estos problemas, los partícipes de las discusiones pidieron una mayor integración del campo en ola ciudad, aunque sin renunciar a las ventajas que supone vivir en la capital y un cambio en la educación y en la formación que lleven a resultados concretos, inmediato, eficaces y demostrables. "Pero los jóvenes, al igual que el resto de la sociedad, no han asumido que esto suponga un esfuerzo", indicó el director del estudio.

POSICIONES PRINCIPALES

Según el análisis de los grupos de discusión, hay cinco tipos de jóvenes respecto a su preocupación medioambiental. Por un lado están los ambientalistas, que aseguran que los mensajes ecologistas son catastrofistas e impiden el progreso. Luego están los indiferentes ambientales, que no se preocupan pero tampoco critican estos mensajes.

El grupo más numeroso son los pesimistas prácticos, que tienen una preocupación afectiva grave y son prácticos a la hora realizar acciones concretar para solucionar los problemas. Los más minoritarios son los activos individuales y organizados, que muestran un compromiso activo y quieren solucionar los problemas y crear conciencia.

MEJORAR LA CONFIANZA

La concejal de Medio Ambiente explicó alguno de los proyectos positivos del Ayuntamiento, tal y como exigieron los jóvenes en el estudio. Como ejemplos de su gestión, citó la Red de Agua Regenerada, la producción de energía limpia a partir de los residuos en el Parque Tecnológico de Valdemingómez, la construcción de grandes parques o el Plan de Uso Sostenible de la Energía y prevención del Cambio Climático de la Ciudad de Madrid.

Asimismo, Botella destacó la publicación del Código de Buenas Prácticas en materia de contratación que incorpora criterios ambientales en las compras y suministros del Ayuntamiento, y la progresiva obtención en distintas dependencias municipales del certificado EMAS, acreditación de la Unión Europea que avala la gestión sostenible de una infraestructura.

Sobre las actuaciones futuras, anunció la ampliación de la campañas de información y sensibilización, la ampliación de iniciativas como el convenio de voluntariado ambiental con Cruz Roja, la colaboración con la ONG SEO Bird Life, las actividades en los centros de información de los parques o la programación de las escuelas de primavera, verano y otoño.

Igualmente, se centró en la ecuación de los más jóvenes para hacer frente a los problemas ecológico. "Vivimos en una sociedad consumista en la que mucha veces los responsables de la vida social no tenemos una actuación que sea un ejemplo para los jóvenes concretos en casos futuros", reconoció Botella, quien añadió que el Ayuntamiento de Madrid está haciendo "esfuerzos" concretos en materia de educación medioambiental.

Por último, la concejala de Medio Ambiente pidió a los jóvenes que piensen que cada acto tiene consecuencias y que la sociedad no es algo abstracto, sino una cosa en la que todos se tienen que implicar. "Tenemos cada uno en nuestra mano hacer una planeta sostenible. Por eso desde el Ayuntamiento de Madrid trabajamos y vamos a trabajar tratando de informar y hacer llegar lo que nos habéis demandado en este estudio", concluyó Botella ante un aforo compuesto mayoritariamente por alumnos de dos colegios de Villa de Vallecas.