NUEVA YORK 23 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas prorrogó ayer un año más el mandato de la Misión de Observación de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo, conocida por las siglas inglesas MONUC, con la intención de seguir protegiendo a la población civil en las provincias de Kivu Norte y Sur.
Los quince miembros del Consejo adoptaron por unanimidad esta resolución que, traducida en fechas, permite la extensión de la misión hasta el 31 de diciembre de 2009. De esta forma, más de 20.000 militares y alrededor de 1.500 policías permanecerán en el país africano, castigado tras una ofensiva lanzada en agosto por los rebeldes tutsi del general renegado Laurent Nkunda.
El texto incluye que la MONUC deberá trabajar codo con codo con el Gobierno congolés, de cara a garantizar la protección de civiles, pero también de los trabajadores de las distintas agencias humanitarias, informó el Centro de Noticias de la ONU. No obstante, la resolución estipula que los efectivos pueden actuar de forma independiente contra los grupos rebeldes que amenacen a estos cooperantes o al propio personal de la ONU.
Otro de los objetivos de esta misión es el de mejorar las condiciones de seguridad para propiciar el regreso voluntario de los refugiados y desplazados durante los últimos meses. Sin embargo, se encontrará con el obstáculo del grupo ruandés hutu Frente de Liberación de Ruanda, según señaló el Consejo. Esta facción incorpora en sus filas a algunos participantes en el genocidio de 1994 en ese país.
La ministra belga de Asuntos Exteriores, Karel De Guchtla, destacó ante el Consejo de Seguridad que "la nueva resolución hace posible que la MONUC actúe independientemente en contra de los grupos armados". "Esto es importante", a su juicio, porque el Ejército congolés, "en su estatus actual, no puede ser la única base de la estrategia contra grupos armados".