Redondo entrega a León XIV una mariposa morada en recuerdo de las víctimas de la violencia vicaria - MINISTERIO DE IGUALDAD
MADRID 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha entregado este miércoles al Papa León XIV una mariposa morada en recuerdo a las víctimas de la violencia vicaria.
"He entregado al Papa una mariposa morada por las madres a las que la violencia vicaria les ha arrebatado a sus hijas e hijos. Trabajamos cada día para avanzar hacia una sociedad libre de violencia de género", ha asegurado Redondo en un mensaje en la red social X.
Asimismo, la ministra ha acompañado estas palabras del vídeo del momento en el que hace entrega al Pontífice la mariposa morada. "Soy la ministra de Igualdad y es que me lo han pedido las madres que han perdido a sus hijos por la violencia de género. Se lo agradezco mucho Santo Padre", le dice Redondo, visiblemente emocionada.
La entrega de la mariposa ha tenido lugar en la misa oficiada por el Pontífice en la Sagrada Familia de Barcelona, acto al que ha asistido gran parte del Gobierno.
Precisamente, el Papa, durante su intervención en la vigilia celebrada este martes en el Estadio Olímpico Lluís Companys, se refirió a la violencia contra las mujeres como una "realidad dramática" y ha llamado a "abordarla todos, sea personalmente, sea como sociedad" y a "afrontarla en todas sus dimensiones".
En este sentido, Redondo, en declaraciones a Europa Press afirmó que la Iglesia "tiene que ser una aliada" en la lucha contra la violencia machista, después de que el Papa León XVI alertara sobre esta "realidad dramática".
La Iglesia tiene que ser una aliada contra la violencia machista, desde los púlpitos y en el día a día de la vida de los fieles", subrayó la titular de la cartera de Igualdad.
De la misma manera, Redondo añadió que el Pontífice, en su defensa de los derechos humanos, está "en completa sintonía" con el Gobierno y con el Ministerio de Igualdad en relación con la preocupación por la violencia de género, "uno de los problemas de vulneración de los derechos humanos más importantes en la democracia española".
La violencia contra las mujeres no tiene cabida en la Iglesia ni en la sociedad democrática y es responsabilidad de todos y todas reforzar todos los mecanismos para prevenirla y erradicarlo", afirmó la ministra.