PAMPLONA, 27 May. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Navarra, a través del Departamento de Asuntos Sociales, Familia, Juventud y Deporte, ha puesto en marcha en el centro "La Atalaya" de Tudela una nueva unidad para atender a personas con discapacidad intelectual que presentan una problemática conductual añadida. Se trata de un recurso pionero en Navarra y está dirigido a personas con edades comprendidas entre los 18 y los 65 años.
La consejera de Asuntos Sociales, Familia, Juventud y Deporte, Maribel García Malo, inauguró hoy en Tudela esta nueva unidad, en la que este tipo de personas residirá los 365 días del año con atención residencial, en un entorno sustitutivo del propio domicilio, adecuada y adaptada a sus necesidades personales integrales. El objetivo es potenciar su capacidad de autodeterminación y procurarles la máxima calidad de vida, mediante planes individualizados de atención integral con programas específicos en el tratamiento del trastorno conductual.
Las alteraciones de conducta comprenden una serie de comportamientos anormales que conllevan una alta probabilidad de poner en grave compromiso la integridad de estas personas o de los demás, o que conlleva una limitación clara de sus actividades y una restricción importante en su participación en la comunidad. Por ello, estas personas requieren una atención diferenciada en cuanto a espacio, organización, medios materiales y humanos.
Así, además de los objetivos planteados para todos los residentes del centro "La Atalaya", como son el alojamiento, manutención, autocuidado, actividades organizadas, ocio y tiempo libre, esta nueva unidad tendrá objetivos específicos propios, encaminados a paliar las alteraciones de tipo psiquiátrico y/o conductual que, junto con la discapacidad intelectual, están presentes en estas personas.
En esta unidad también se buscará favorecer y apoyar su integración social, trabajando de un modo complementario y coordinado con el resto de servicios sociales y teniendo como objetivo final potenciar la calidad de vida de cada una de las personas usuarias. Con ello se consigue no sólo que se encuentren mejor consigo mismas, sino que aprendan a encontrarse mejor en relación con los demás, dentro de una comunidad: primero en la suya propia que es la de la residencia y luego en la sociedad.
La puesta en marcha de esta nueva unidad se enmarca en el nuevo concierto del Departamento para el centro "La Atalaya", concierto que también comprende importantes mejoras, además del nuevo recurso inaugurado hoy a personas con discapacidad y complejidad conductual, informó el Gobierno. En concreto, en este concierto general se ha incrementado el presupuesto en más de un 48 por ciento con respecto al anterior, destinando cerca de 3 millones de euros por año, lo que hace un total de 12 millones para los cuatro años de vigencia del nuevo concierto.
Con respecto a la nueva unidad inaugurada hoy, el presupuesto destinado es de más de 800.000 euros por año, lo que representan 2.400.000 euros en los cuatro años. A ello hay que añadir cerca de 4 millones de euros en obras de adaptación de espacios del centro y equipamiento.
Además, con el nuevo concierto se aumenta el número de plazas residenciales existentes, ya que se pasa de 30 plazas a 50, es decir 20 personas más, con un incremento en el número de plazas de un 67 por ciento.
En total, son 50 plazas residenciales: 35 de discapacidad intelectual severa y profunda (antes había 26 plazas), y 15 de discapacidad intelectual ligera y moderada más complejidad conductual (antes había 4 plazas). A esas 50 plazas hay que sumar las 16 de centro de día que ya existían anteriormente.
De esta forma, este incremento de plazas, unido al nuevo recurso puesto en marcha, ha supuesto un aumento de personal no sólo por el número de personas usuarias para atender, sino también por las características de estas personas y por la organización de los espacios que ello conlleva. Se han llevado a cabo así modificaciones en la infraestructura del centro, adecuándola a las necesidades que los usuarios de la unidad de nueva creación van a precisar, así como la dotación de mobiliario y material, el incremento de personal para toda la residencia, y la disponibilidad de nuevo personal especial para esta nueva unidad, personal especializado en psiquiatra, educadores, personal de ocio y tiempo libre, y cuidadores.