Defensor del Menor pide un "acogimiento afectivo" inmediato para el niño de Alovera que vio a su padre matar a su madre

Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 11 abril 2008 16:53

MADRID 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

El psicólogo y secretario general de la Oficina del Defensor del Menor, José Antonio Luengo, recomendó hoy una atención psicológica "inmediata" para el niño de cuatro años que ayer presenció en Alovera (Guadalajara) cómo su padre mataba a su madre y luego se suicidaba. "Cuanto más rápida sea la actuación terapéutica y el acogimiento afectivo, más fáciles de abordar serán las secuelas que le van a quedar después de lo vivido", explicó.

En este sentido, Luengo resaltó, en declaraciones a Europa Press, que se trata de una edad en la que los recuerdos empiezan a dejar "huellas claras que no se borran", de ahí que hay que facilitarle un entorno de acogida, "a poder ser familiar", que le ofrezca "tranquilidad y sosiego" y le haga "sentirse bien e ir creciendo como persona".

Además, necesita un apoyo psicológico constante que le permita seguir pensando e imaginando a través de espacios "más agradables", sin caer en el recuerdo de la drástica situación vivida ayer. Se trata de uno de los hechos más agresivos que se pueden presenciar y esto requiere más dificultades para recuperarse, ya que "incluye muerte, suicidio y pérdida de seres queridos", afirmó.

Entre los principales trastornos que puede sufrir, Luengo destacó alteraciones en el sueño, dormir mal, pesadillas, miedos nocturnos y diurnos, determinadas fobias, inquietud o ansiedad. También puede experimentar cambios conductuales en su relaciones sociales, explicó, por lo que el apoyo psicológico debe extenderse a todo su entorno "a fin de evitar también futuras victimizaciones".

Los juegos, el dibujo y actividades corporales son algunas de las herramientas que pueden utilizarse para provocarle dicho dicha "tranquilidad y sosiego". El objetivo es realzar en sus sueños y diálogos las experiencias positivas "propia de esa edad".

Por último, el secretario general de la Oficina del Defensor del Menor aseguró que el hecho de haber presenciado unas imágenes tan graves "no significa que vaya a ser más proclive a sistematizar estas conductas vividas".

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