MADRID 25 Sep. (EUROPA PRESS) -
Dos equipos de astrónomos descubren por primera vez, y utilizando métodos diferentes, que los residuos que se obtienen tras la explosión de las estrellas de hace más de 400 años persisten en el espacio, según informó hoy el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).
El estudio, publicado recientemente en 'The Astrophysical Journal', recoge el trabajo de un grupo de investigadores de la Universidad de Princeton (Estados Unidos), que ha analizado el espectro de rayos X del remanente dejado por una supernova hace 400 años, y otro equipo de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), que ha estudiado su 'eco de luz', llegando a la misma conclusión: la explosión de la estrella se produjo hace 400 años y fue extraordinariamente brillante.
Según explican, los remanentes o residuos de supernova (explosión estelar) son nebulosas de gas incandescente a millones de grados que dejan tras de sí cuando explotan. En concreto, para llevar a cabo el análisis se han centrado ambos equipos en el remanente 'SNR 0509-67.5', originado de una supernova de la Gran Nube de Magallanes, una pequeña galaxia situada a unos 160.000 años luz de la Tierra.
"El problema de los remanentes es que tardan siglos en formarse y, en general, no se puede estudiar una supernova y su remanente a la vez. Es como ver sólo una cara de la moneda. Por este motivo, los telescopios son el instrumento más utilizado por los astrónomos para estudiar las supernovas, permiten observar los fenómenos transitorios en la banda óptica", concluye el investigador español de Princeton, Carles Badenes.