Expertos estudian el estallido "más intenso" generado por la muerte de una estrella de hace 6.000 millones de años

Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 10 septiembre 2008 21:33

MADRID, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -

Científicos españoles del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) participan en el estudio del estallido "más intenso" registrado hasta la fecha por la muerte de una estrella tan lejana que su luz ha tardado "unos seis mil millones de años" en alcanzar la Tierra.

Este fenómeno, publicado en el último número de la revista 'Nature', según declaró el CSIC a Europa Press, es importante en primer lugar porque se pudo observar desde la Tierra a simple vista el pasado 19 marzo, "algo que antes no había sucedido", y también porque ha permitido descubrir un nuevo modelo de dos chorros, hasta ahora desconocido por los astrofísicos, de los rayos gamma GRB080319B (fenómeno energético que se produce en el universo).

Los estallidos de rayos gamma (GRB por su nombre en inglés) constituyen el fenómeno más energético del Universo. La mayoría tiene lugar cuando una estrella consume su combustible y carece de energía para compensar la fuerza de la gravedad, su núcleo se derrumba y la estrella muere generando un agujero negro.

Las estrellas supermasivas cuando se encuentran a punto de morir, pierden el soporte de su núcleo, éste se contrae y todo la masa que se encuentra por encima cae sobre él y al final explota. La energía que se desprende en esta explosión o 'supernova' se puede transmitir en forma de rayos gamma.

El equipo de científicos, en el que han participado Alberto Castro, Javier Gorosabel y Martín de Jelínek del Instituto de Astrofísica de Andalucía, perteneciente al CSIC, han buscado las razones que explican la "excepcional intensidad" del estallido. Según estiman, 2,5 millones de veces superior al de la supernova más brillante detectada hasta la fecha.

"GRB080319B fue un hallazgo importante por su brillo, pero puede que en realidad no fuera más brillante que otros. Creemos que de la estrella partían dos chorros bipolares, uno muy estrecho y energético, contenido dentro de otro menos energético y unas veinte veces más ancho. Así tenemos dos conos de luz, algo así como un faro contenido dentro de otro. El cono más estrecho, y por lo tanto más energético, apuntaba justo en nuestra dirección, por eso GRB080319B parecía tan brillante", explicó.

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