MADRID 26 Sep. (EUROPA PRESS) -
Imágenes en alta resolución obtenidas por la Agencia Espacial Europea (ESA) evidencian la existencia de restos de lava e inundaciones en la fosa Mangala de Marte, una fisura que se extiende de este a oeste a lo largo de 1.000 kilómetros en la superficie del planeta rojo, según informó hoy el organismo en un comunicado.
Así, la depresión Mangala es el punto de partida de los canales fluviales de los valles Mangala y Minio, situados al suroeste de la región volcánica de Tharsis. Estos sistemas de desagüe probablemente se formaron a causa de repentinas inundaciones, durante las que se transportaron grandes cantidades de agua de forma subterránea.
El desencadenante de las riadas, según los expertos, está en el calor del magma que surgía en la zona de la fosa, capaz de derretir las enormes cantidades de agua congelada almacenada en el subsuelo.
Las imágenes --tomadas en abril de año pasado-- muestran, asimismo, que la orografía occidental de la región es "extraordinariamente suave", ya que sólo se pueden observar unos pocos y pequeños cráteres. En opinión de los científicos, de esta manera se determina la edad geológica de una región, de modo que "si mayor es el número de impactos, más viejo es el material que yace sobre la superficie". Esta premisa no se cumple en el caso de la fosa Mangala, lo que indica que la lava encontrada "fue depositada en la zona en una época reciente".
En este sentido, los flancos de dos cráteres de 30 kilómetros se erosionaron durante las inundaciones y se rellenaron parcialmente con lava, un hecho que evidencia que los cráteres son geológicamente más viejos que el sistema de canales y la capa de magma.