GINEBRA, 6 Jun. (Reuters/EP) -
El experto de Naciones Unidas para Birmania, Tomás Ojea Quintana, pidió este viernes a la Junta Militar que investigue las informaciones que señalan que sus soldados dispararon a varios presos después de que la cárcel resultara dañada por el paso del ciclón 'Nargis'.
En un informe presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Quintana también hizo un llamamiento a que se permita la entrada de ayuda internacional para las víctimas del ciclón. Además, denunció que hay rumores de que las víctimas críticas con el referéndum han sido arrestadas.
El abogado argentino, en su primer informe ante el Consejo, explicó que unos 1.000 presos de la ciudad de Insein fueron obligados a entrar en una sala después de que el techo de la cárcel se viniera abajo el pasado 2 de mayo, por lo que cundió el pánico.
"Para controlar la situación, se ha informado de que los soldados y la Policía antidisturbios entraron y abrieron fuego contra los presos. Varios presos fallecieron supuestamente durante la operación", añade el documento.
Una organización de Derechos Humanos con sede en Tailandia asegura que los soldados y policías mataron a 36 reos para sofocar los disturbios producidos por la caída del techo, aunque Quintana no mencionó cifras concretas.
En su opinión, "las autoridades deben llevar a cabo una investigación concienzuda y transparente para aclarar los hechos e identificar a los responsables de estas muertes arbitrarias.
Asimismo, Ojea Quintana urgió a la Junta Militar birmana a que cumpla su acuerdo con Naciones Unidas para "permitir el acceso de trabajadores humanitarios y recursos" y que no dificulte la llegada a las zonas afectadas por el 'Nargis'.