MADRID 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
La sonda Venus Express de la Agencia Espacial Europea (ESA, inglés) indaga en la habitabilidad de la Tierra para aplicarla al estudio de otros mundos, según informó hoy el organismo en un comunicado.
Aunque, según la ESA, la investigación pueda parecer un asunto "tonto y sin sentido" dado las evidentes prestaciones del planeta para la vida, el experimento ha "iniciado el primer programa serio de observación terrestre desde una plataforma distante". De hecho, empezó hace dos años, después de que científicos sugirieran utilizar el Visible an Infrared Thermal Imaging Spectometer (VIRTIS) de la sonda para observar la Tierra.
Desde 2006, la herramienta ha sido capaz de captar alrededor de 40 imágenes. Las tomas muestran tanto las regiones visibles e infrarrojas del espectro terrestre. Su valor, en opinión de los expertos, reside en que la Tierra ocupa "menos de un píxel en las cámaras de Venus Express". Es decir, el planeta azul parece un punto sin que se pueda apreciar ningún detalle de su superficie y, aunque los científicos no esperan descubrir nada nuevo acerca de la Tierra, desean que otros mundos "parezcan más reales que simples puntos de luz".
"Queremos saber qué podemos discernir acerca de la habitabilidad de la Tierra basándonos en estas observaciones. Lo que aprendamos de nuestro planeta podríamos aplicarlo al estudio de otros mundos", comenta el científico interdisciplinar de Venus Express y miembro del Museo de Naturaleza y Ciencia de Denver (Estados Unidos), David Grinspoon.
Hasta el momento, los investigadores han llegado a la conclusión de que "no va a ser fácil" determinar si un planeta es habitable o no a partir del estudio de la Tierra que están realizando con Venus Express. "Vemos agua y oxígeno molecular en la atmósfera, pero Venus también muestra esas variables. Mirar a las moléculas no es suficiente", afirma uno de los desarrolladores principales de Virtis, el italiano Giuseppe Piccioni. Por ello, el equipo se centrará en el análisis de los espectros de color rojo causados por la acción fotosintética de las plantas, que muestran un tono brillante a la luz de los infrarrojos.