VALLADOLID, 8 May. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Secretariado Gitano, en el marco de la Feria de Empleo y Formación que organiza la Junta, presentará hoy jueves el estudio de 'Empleo de la población gitana en Castilla y León', sobre la situación del empleo de la comunidad gitana de la Comunidad.
En el acto de presentación, que se celebrará a las 12:00 horas, estarán presentes Mª Cruz Urgelles, jefe de Servicios de Programas Autonómicos del Servicio Público de Empleo de Castilla y León, y José Sánchez, responsable del Departamento de Empleo de la Fundación Secretariado Gitano.
Se trata del único que existe en la actualidad que aporta datos reales y efectivos sobre la situación real de esta comunidad y compara los datos obtenidos con la situación general del conjunto de la población a partir de la metodología de la EPA (Encuesta de Población Activa), según informaron a Europa Press fuentes de la Fundación Secretariado Gitano.
El trabajo se ha desarrollado en el marco de la gestión del Programa Operativo Pluriregional de Lucha contra la Discriminación del Fondo Social Europeo que gestiona la Fundación Secretariado Gitano y a través de la financiación del Servicio Público de Empleo de Castilla y León (ECYL).
Dicho estudio permite conocer la situación laboral de la comunidad gitana de Castilla y León, compararla con la del conjunto de la población de la Comunidad Autónoma, así como de todo el estado a nivel estatal e identificar sus principales problemas y causas. Por otro lado, proporciona datos objetivos y fiables a la hora de diseñar medidas y actuaciones de empleo y formación, dirigidas a la comunidad gitana.
DISCRIMINACIÓN LABORAL.
Los resultados del estudio vienen a constatar que el crecimiento económico y la creación de empleo por sí mismos no garantizan la reducción de la pobreza si no se acompañan de medidas adaptadas para los grupos más excluidos. La exclusión de la población gitana del mercado de trabajo es un aspecto clave de la situación de discriminación social que presenta el informe.
Un 52% de las personas encuestadas manifestó sentirse discriminado en algún momento. Esta proporción supone que unas 12.000 personas gitanas dicen haber sufrido directamente la discriminación en el proceso de búsqueda de empleo o en el mismo puesto de trabajo.
Sin embargo, y a pesar de las barreras sociales y laborales, los gitanos y gitanas se incorporan al trabajo a edades más tempranas, por lo que su vida laboral se hace más larga que la del conjunto de la población.
A su vez, la tasa de actividad, del 72,8%, es 19 puntos más alta que la del conjunto de la población castellano y leonesa (53,4%). La pronta incorporación se traduce en un desempleo mayoritariamente juvenil, con una tasa global de paro casi 11 puntos mayor que la del conjunto de la población castellano y leonesa (18,2% frente al 7,3%). La ocupación de la población gitana se caracteriza por la alta precariedad: 52,9% tiene contrato a tiempo parcial y el 70,6% tiene contrato temporal.
Pese a esta situación, que claramente se puede considerar desincentivadora, es necesario destacar que los datos recogidos avalan claramente la afirmación de que "la población gitana quiere trabajar", afirmación que viene a desmontar un prejuicio aún generalizado de que los gitanos son unos vagos y de que no quieren trabajar y que por lo tanto ellos son responsables de su propia situación.
Esta conclusión se apoya claramente en diferentes datos recogidos en el estudio, tales como: las altas tasas de población activa de la población gitana, la duración prolongada de su presencia en el mercado de trabajo (inicio a edades más tempranas y abandono más tarde),las expectativas y deseos que los gitanos muestran hoy en día de cara a su acceso a un empleo, la importante y manifiesta motivación de la mujer por su formación y su inserción laboral.
Frente a este panorama, y entre las principales conclusiones y recomendaciones que se desprenden del estudio, se constata la necesidad de políticas de inclusión y de lucha contra la pobreza que promuevan la real integración laboral y plena incorporación social de la población gitana, siendo en este sentido una obligación de los poderes públicos remover los obstáculos que todavía impiden el pleno ejercicio de la ciudadanía de algunas personas gitanas.