HUNTSVILLE (TEXAS), 11 (Reuters/EP)
Un hombre condenado por la muerte de sus padres adoptivos fue ejecutado anoche por inyección letal en el estado norteamericano de Texas, la segunda pena de muerte aplicada en esta región del país desde que el pasado abril Tribunal Supremo decidiera que la inyección letal es un método "viable" para aplicar la pena de muerte, después de un 'parón' de nueve meses. Horas después, otro reo moría ejecutado en el estado de Virginia.
La ejecución de Carlton Turner fue la primera de las tres que hay previstas para este mes en Texas, el estado que más aplica la pena de muerte. De hecho, hay otras 14 ejecuciones pendientes para este año.
Turner, de 29 años, fue condenado por disparar y matar a sus padres adoptivos --Carlton Sr., de 43 años, y Tonya, de 40-- en su casa de la localidad de Irving, Texas, en agosto de 1998. Turner, que en aquel momento tenía 19 años, disparó a las víctimas varias veces en la cabeza, escondió los cadáveres en el garaje, robó dinero y joyas y después organizó una fiesta para sus amigos en el domicilio.
En sus últimas palabras antes de morir, Turner mostró su arrepentimiento por el asesinato de sus padres adoptivos. "Sé que estuvo mal y acepto la responsabilidad como un hombre", señaló.
El Tribunal Supremo suspendió las ejecuciones con inyección letal en septiembre de 2007 tras la petición de dos condenados a muerte de del estado de Kentucky. Los presos argumentaban que el método causa un dolor y sufrimiento innecesarios.
Se abrió entonces un debate sobre la constitucionalidad de la inyección letal, considerado hasta entonces la alternativa más "humana" a la silla eléctrica. Pero nueve meses después, el Supremo decidió que este método es constitucional a la hora de aplicar la sentencia a muerte.
Texas fue el quinto estado en reanudar la aplicación de la pena de muerte y Turner se ha convertido en el preso número 407 en ser ejecutado en este estado desde 1982 y el segundo este año. Se prevé que Derrick Sonnier, un hombre condenado por la muerte de una mujer de 27 años y el hijo de ésta, de 2 años, en 1991 sea ejecutado el próximo 23 de julio.
Exceptuando uno, los 38 estados que aplican la pena de muerte utilizan el método de la inyección letal. La única excepción es Nebraska, que sigue usando la silla eléctrica.
Dos horas después de Turner, el estado de Virginia ejecutó a otro reo. Se llamaba Kent Jackson, tenía 26 años y tardó ocho minutos en morir. Fue condenado por la violación y asesinato de una mujer hace ocho años. Su cómplice, Joseph Marquis Dorsett, fue condenado a 135 años de cárcel.