La Eurocámara pide que no se recurra a los trasvases como solución a la sequía y apuesta por las desaladoras

El Partido Socialista y el Partido Popular se enfrentan de nuevo en Bruselas por la política del agua

Europa Press Sociedad
Actualizado: jueves, 9 octubre 2008 20:05

BRUSELAS, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

El pleno de la Eurocámara aprobó hoy --por 594 votos a favor, 45 en contra y 12 abstenciones-- un informe que rechaza los trasvases como solución a la sequía y que pide apostar por la reutilización de las aguas residuales y por las desaladoras.

La resolución provocó un nuevo enfrentamiento en Bruselas entre los eurodiputados socialistas y populares españoles a causa de la política del agua.

Los parlamentarios del PSOE votaron mayoritariamente a favor del texto por considerar que respalda la actuación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Los populares se opusieron argumentando que crea "incertidumbre" sobre la disponibilidad de agua en el futuro en las regiones más secas.

"La construcción de trasvases para el transporte de agua para grandes distancias no debería ser la solución al problema de la escasez del agua", subraya el informe, cuyo ponente es el eurodiputado austriaco del grupo popular europeo (PPE) Richard Seeber.

En su lugar, la Eurocámara propone para las regiones más afectadas por la sequía "opciones tradicionales, como la construcción de infraestructuras que permitan regular caudales", por ejemplo los embalses, o "soluciones alternativas e innovadoras, como la reutilización de las aguas residuales o la desalinización sostenibles".

El PP reclamó que se votara por separado la frase que rechaza los trasvases para tratar de suprimirla del texto. Sin embargo, la frase fue aprobada con 445 votos a favor, 178 en contra y 15 abstenciones. Votaron a favor la mayoría de los socialistas españoles, así como el eurodiputado del PP Alejo Vidal-Quadras. Fuentes del PP explicaron que este último se equivocó en la votación y posteriormente corrigió el sentido de su voto, que es negativo como el del resto de su grupo.

En contra, se pronunciaron los populares, el representante del PSC Raimon Obiols y los eurodiputados de Convergència i Unió (CiU), Ignasi Guardans, y del PNV, Josu Ortundo. Se abstuvieron los socialistas Maruja Sornosa, Martí Grau y María Badia. Fuentes socialistas precisaron que Sornosa cometió un error al votar y que en realidad quería votar a favor del rechazo a los trasvases, como el resto de su grupo.

En la votación del informe en su totalidad se reprodujo de nuevo esta división. Los eurodiputados socialistas españoles apoyaron el texto de manera unánime, junto con el parlamentario del grupo Verde, David Hammerstein, y el de Iniciativa per Catalunya-Verds, Raül Romeva. Y se opusieron la mayoría de los eurodiputados del PP español. Se abstuvo por error el popular Agustín Díaz de Mera, que luego corrigió su voto para alienarse con su grupo y el convergente Guardans.

La eurodiputada socialista Inés Ayala consideró "positiva" la aprobación de esta resolución porque "respalda la posición del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero". Destacó que el texto reconoce la "obligación" de garantizar el suministro de agua para la población incluso en caso de sequía y que se apuesta por las desaladoras y por la reutilización del agua". De este modo se evitan los "enfrentamientos entre territorios" y las "agresiones insostenibles" que provocan los trasvases, dijo Ayala.

Por su parte, la parlamentaria del PP Cristina Gutiérrez Cortines acusó al PSOE de contradecirse ya que, según subrayó, se opone a los trasvases en Bruselas, pero en la ponencia aprobada en su último Congreso sí incluye el recurso a los trasvases. Gutiérrez Cortines dijo que la resolución aprobada por la Eurocámara "crea incertidumbre a la economía" porque a su juicio no explica como se resolverán las necesidades de agua para la agricultura, la industria o el urbanismo o si hay nuevos problemas de abastecimiento en Barcelona.

La resolución de la Eurocámara contradice el informe elaborado por el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, y aprobado por el Comité de las Regiones (CdR) a favor de los trasvases.

El dictamen señalaba que "se consideran positivos los trasvases de recursos excedentes y otros intercambios de agua entre sistemas dentro de los Estados miembros como medida de articulación de la solidaridad en materia de agua siempre que quede garantizada la mejora del medio ambiente, la calidad de las masas de agua, la calidad de los acuíferos y los caudales ecológicos".

PRECIO JUSTO DEL AGUA

La Eurocámara destaca que sería posible ahorrar un 40% del agua que se utiliza en la UE. Entre las medidas específicas propuestas para lograr este objetivo destacan una "política eficiente de tarificación del agua", la inclusión de criterios de utilización eficaz del agua entre las normas de construcción de edificios, el establecimiento de incentivos financieros para fomentar un uso más eficiente del agua y la introducción de un sistema de etiquetado sobre el consumo de agua de los productos, similar al que ya existe para la eficiencia energética.

El texto también pide a la Comisión y a los Estados miembros que tengan en cuenta que la deforestación y la "urbanización agresiva" contribuyen a la escasez de recursos hídricos. Por eso, los Gobiernos nacionales "deben tener en cuenta las consideraciones relativas al agua en su planificación del uso del suelo".

Por otra parte, los eurodiputados instan a los Veintisiete a que adopte "sin mayor demora" una decisión que permita usar el Fondo de Solidaridad de la UE para episodios de sequía. Asimismo, recomiendan que el Mecanismo Europeo de Protección Civil prevea la intervención en situaciones de crisis debidas a sequía extrema. El documento también acoge positivamente la creación del Observatorio Europeo de la Sequía y pide a la Comisión que impulse su puesta en marcha.

El Parlamento subraya que la escasez de agua y la sequía han afectado hasta ahora a un 11% de la población europea y a un 17% del territorio. Además, pone de manifiesto que Europa continúa derrochando un 20% de sus recursos hídricos debido a la ineficiencia y que el impacto económico de la sequía en la Unión en los últimos 30 años se cifra en 100.000 millones de euros.

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