BAGDAD 28 Mar. (Reuters/EP) -
Los ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros de la Liga Árabe han pedido este miércoles que se aplique el plan de paz propuesto por el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, que fue aceptado por el Gobierno sirio este martes.
El ministro de Exteriores iraquí, Hoshiyar Zebari, que participa en la cumbre de la Liga Árabe que se está celebrando en Bagdad, ha declarado a la agencia Reuters que "el hecho de que Siria haya aceptado el plan es un paso muy importante". A su juicio, es "la última oportunidad para Siria y (el plan) debe ser aplicado".
Zebari ha indicado que los países de la Liga Árabe discutirán el plan de Annan pero no aceptarán ninguna intervención extranjera en Siria.
El plan de paz de Annan dice que él Gobierno sirio debe retirar a los militares y el armamento pesado de las ciudades, permitir que la ayuda humanitaria llegue sin obstáculos a la población, liberar a los detenidos y garantizar que los periodistas pueden entrar en el país y moverse libremente.
Una vez se hayan cumplido esas condiciones, el presidente y la oposición deben iniciar conversaciones de paz, según el plan, que no pide la dimisión del presidente sirio, Bashar al Assad. Hace tiempo, los Estados miembros abogaron por que Al Assad dejase el poder, pero parece que desde entonces han suavizado su postura.
Damasco ha dicho este miércoles que rechazará cualquier iniciativa sobre Siria que se presente en la cumbre de la Liga Árabe, según el canal de televisión libanés Al Manar. "Siria no aceptará ninguna iniciativa sobre la situación de Siria presentada por la Liga Árabe durante la cumbre de Bagdad", ha advertido un alto cargo sirio citado por Al Manar, cadena que pertenece al partido-milicia chií libanés Hezbolá, gran aliado del Gobierno sirio.
La Liga Árabe suspendió la membresía de Siria el año pasado, pero los Estados miembros no se ponen de acuerdo sobre cómo se debe afrontar la situación de Siria, donde en el último año han muerto más de 9.000 civiles por la represión de las fuerzas gubernamentales contra protestas y contra la revuelta de la oposición.
DISTINTAS POSTURAS
Arabia Saudí y Qatar, países gobernados por suníes quieren aislar a Siria, pero otros Estados que no forman parte del golfo Pérsico, como Argelia, Egipto e Irak, mantienen una postura más cauta porque temen que el derrocamiento de Al Assad pueda desencadenar un conflicto entre distintos grupos religiosos musulmanes.
El Gobierno iraquí considera que el plan de Annan puede ser la mejor fórmula para que los países de la Liga defiendan la misma postura. El secretario de Estado de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, Anwar Qarqash, ha subrayado que la prioridad es poner fin a la violencia en Siria" y ha expresado el apoyo de su Gobierno a la propuesta de Annan.
El ministro de Exteriores kuwaití, Sabah Jaled al Sabah, ha declarado: "Esperamos que los hermanos sirios respondan a las resoluciones árabes e internacionales. Esperamos que respondan a la voz de la razón y pongan fin a las matanzas". El ministro ha recalcado que "en esta situación se necesita un alto el fuego".