MADRID 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) ha emitido este jueves su veredicto en el caso de siete antiguos altos oficiales del Ejército y la Policía y ha dictaminado que se cometió genocidio en la ciudad de Srebrenica, en el este de Bosnia, en 1995, por lo que ha condenado a dos de ellos a cadena perpetua en unos hechos que el tribunal ha calificado de "desconocidos en la Historia humana por su escala y brutalidad".
El jefe de seguridad del 'Cuerpo Drina' del Ejército serbobosnio, Vujadin Popovic, y el jefe de seguridad de los altos cargos en el mismo Ejército, Ljubisa Beara, fueron hallados culpables de genocidio, exterminio, asesinato y persecución y sentenciados a cadena perpetua.
Sobre estos dos condenados, el TPIY señala que Popovic "sabía que el objetivo no era sólo matar a los que caían en manos de las fuerzas serbobosnias, sino matar a todas las personas que fuera posible con el objetivo de destruir al grupo". "La fuerte participación de Popovic en todos los aspectos del plan demuestra que no sólo sabía el plan de destrucción sino que lo compartía", añade.
Sobre Beara, el tribunal indicó que fue "la fuerza conductora detrás de la acción de los asesinatos". El tribunal también halló que "tenía la mayor imagen global de la escala y alcance de la operación". "Desde su presencia en la ciudad de Bratunac en la noche del 13 de julio, hasta sus visitas personales a diferentes lugares de ejecución y detención y los significativos desafíos logísticos a los que se enfrentó, Beara tenía un punto de vista muy personal del gran número de víctimas destinadas a la ejecución", añadió.
Además, sus grandes esfuerzos para organizar los diferentes lugares, reclutar a personal, asegurar el suficiente equipamiento y supervisar las ejecuciones demuestran su siniestra determinación para matar a cuantas personas fuera posible tan rápido como fuera posible, prosiguió el tribunal.
El jefe de seguridad de la Brigada Zvornik, Drago Nikolic, fue hallado culpable de contribuir y permitir el genocidio, el exterminio, el asesinato y la persecución y ha sido sentenciado a 35 años de cárcel.
Por otro lado, Ljubomir Borovcanin, Radivoje Miletic, Milan Gvero y Vinkko Pandurevic, fueron condenados a 17, 19, cinco y trece años de cárcel, respectivamente. La sentencia de hoy supone el mayor juicio celebrado hasta la fecha en este tribunal y ha afrontado un amplio abanico de delitos cometidos por las fuerzas serbobosnias contra los musulmanes bosnios durante y después de la caída de las zonas protegidas por la ONU, Srebrenica y Zepa, en julio de 1995.
ESCALA Y NATURALEZA DESCONOCIDAS HASTA AHORA
"La escala y la naturaleza de la operación para asesinar, con un increíble número de asesinatos, la forma sistemática y organizada en que fue realizada, la focalización e incesante búsqueda de las víctimas y la intención --que se desprende de las pruebas-- para eliminar a todos los musulmanes bosnios varones que fueran capturados o que se rindieran demuestra, más allá de toda duda razonable, que se cometió genocidio", afirmó la Cámara en su veredicto.
"En el contexto de la guerra en la antigua Yugoslavia, y en el contexto de la Historia humana, estos sucesos son desconocidos por su escala y brutalidad", añadió.
El TPIY ha acusado hasta el momento a 21 personas por crímenes cometidos en Srebrenica. Entre estos, se encuentra Radislav Krstic, el primero en ser condenado --finalmente a 35 años de cárcel-- por ayudar y permitir el genocidio, mientras se realizan en la actualidad los juicios a Radovan Karadzic, Zdravko Tolimir, Jovica Stanisic y Franko Simatovic. Hasta la fecha, Ratko Mladic, acusado de genocidio cuando era el jefe de Ejército serbobosnio, permanece a la fuga.