Publicado 26/07/2022 15:25

"¿Los abuelos son para el verano?". Por la experta Pilu Hernández Dopico

Archivo - Una abuela juega con su nieta sin mascarillas en un parque infantil de Gibraltar
Archivo - Una abuela juega con su nieta sin mascarillas en un parque infantil de Gibraltar - Marcos Moreno - Europa Press - Archivo

Los primeros años de la década de los 2010 fueron muy duros: en España se vivía una crisis económica tremenda asociada especialmente al ladrillo; cuánta gente no podía hacer frente a su hipoteca, cuántas familias tuvieron que hacer las maletas y ¿sabéis a dónde fue la mayoría, cómo publicaron entonces todos los medios? Sí, a casa de los abuelos.

Daba igual que los abuelos vivieran cerca o lejos; en pequeñas aldeas o en grandes ciudades: hubo una apertura de puertas a familias enteras. Familias que llegaban en una situación precaria, muchas veces ambos progenitores sin trabajo, a una casa en la que se vivía con una pensión o como mucho, con dos. Pero se convirtieron en pensiones de chicle, porque donde comían dos empezaron a comer seis, u ocho, o los que fuera necesario.

El 26 de julio se celebra el Día Mundial de los Abuelos y he querido comenzar recordando aquellos duros años porque, si bien el papel de los abuelos tradicionalmente era el de mimar a los nietos, en los tiempos que vivimos su papel ha cambiado radicalmente: son un pilar fundamental en las familias.

Se habla mucho estos días de la conciliación entre la vida laboral y personal y está genial que se hable de ello, pero, hasta que se consiga realmente, la conciliación la logramos gracias a los abuelos.

Se habla mucho estos días del teletrabajo, como ventaja, pero el poder centrarse en la labor profesional se consigue gracias al abuelo que lleva al parque al niño o que cuida al bebé unas horas.

¿Guarderías gratis? Fantástico también, pero van a recogerlos los abuelos porque papá o mamá no salen del trabajo hasta las 20:00.

Abuelos que cocinan, abuelos que cuidan, abuelos que entretienen, abuelos que pagan facturas... Y esa es la realidad de muchas familias españolas, ojo, y suerte que tienen de poder contar con ellos.

¿Y qué papel tienen en la educación de los menores? Pues oiga, no son maestros y no son los papás, pero es cierto que hasta hace unos años los abuelos, como las bicicletas, eran para el verano, los niños lo pasaban genial y ellos disfrutaban un tiempo corto de las gracias de los pequeños. Pero ahora, conviviendo gran parte del año, teniendo responsabilidades como recogerlos del cole, darles de comer, incluso ayudándoles con los deberes, ya no es una relación festiva; ya los abuelos están adoptando un rol importante, en el que se erigen como figuras clave para la formación de la personalidad de los menores, para su aprendizaje social y para la obtención de los valores que van a guiar su vida.

Hace poco recibía un mensaje de una madre que no quería que los valores de sus suegros llegasen a su hijo, pero claro, sus suegros llevan al niño a la guarde y lo recogen y le dan de comer; se quedan con él todo el día si esta malito; lo llevan al médico; le cantan canciones y le leen cuentos. ¿Cómo hacer que no le transmitan sus valores? Pues no contando con ellos, porque lo que no se puede es tener a los abuelos cuando a uno le interesa.

Dicho esto, sí es cierto que conviene tener una buena conversación explicándoles qué opinas tú de ciertos temas, qué te gusta y qué no para tu hijo, de una manera agradable y positiva. La comunicación intrafamiliar es clave y, si los abuelos son tu soporte, esa comunicación tiene que darse con ellos y con frecuencia. Ya no estamos aquí tratando de si la abuela le da una golosina antes de comer; estamos hablando de que es una relación diaria y sólida y ellos también tendrán su opinión y hay que escucharles, porque solo así habrá armonía familiar y todos podréis disfrutar de todos.

Es más, considero que el Día de los Abuelos es una ocasión fantástica para tener un detalle con ellos; para darles las gracias por su apoyo y dedicación. Sabemos que ellos no lo necesitan, sabemos que no hace falta, sabemos que lo hacen encantados, pero también sabemos que a todos nos gustan los gestos bonitos: una reunión familiar en la que ellos sean los homenajeados puede ser un día de verano súper agradable. Es más, que los nietos hagan alguna manualidad para los abuelos puede ser divertido y emotivo: ¡dibujemos a los abuelos! ¡Vamos a hacer un collage de fotos para los abuelos! Una actividad a desarrollar en familia y que a ellos les va a encantar; sin olvidarnos, por supuesto, de, como adultos, tener nosotros mismos un detalle con aquellos que lo tienen cada día con nosotros.

Pilu Hernández Dopico es maestra, con más de 20 años de experiencia, experta en educación de familias y formadora de formadores, además de 3.513 casos de éxito en su blog, 'El Pupitre de Pilu'.

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