FUNDACIÓN SOLIDARIDAD CARREFOUR
La actual crisis económica ha puesto de manifiesto cómo en situaciones de necesidad la aportación de recursos a aquellos que más lo necesitan se hace indispensable. Especialmente cuando se acercan fechas tan especiales como la Navidad, en las que el consumo de los hogares se dispara y los compromisos sociales y las celebraciones ponen en evidencia el gran esfuerzo que las familias españolas tienen que realizar para llegar a fin de mes.
Las grandes compañías y empresas privadas debemos ser conscientes de ello y dirigir una parte de nuestra actividad a colaborar con entidades y organizaciones que dedican su trabajo a mejorar la calidad de vida de los colectivos más desfavorecidos.
En los últimos cuatro años, el impacto de la recesión se ha hecho patente en familias que han visto reducidos sus ingresos y que, de forma paulatina, han ido perdiendo poder adquisitivo. El desempleo en España, que alcanza ya una tasa del 25%, supone, además, un lastre para la recuperación económica de estos hogares, especialmente de aquellos en los que todos sus miembros se encuentran en paro, mientras la dificultad de acceso al empleo se incrementa.
A este panorama hay que sumarle una disminución de las ayudas sociales, que está generando un aumento de la pobreza en España. Según la última encuesta de Condiciones de Vida, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los hogares españoles sufrieron en 2011 una disminución de ingresos del 1,9%. Este estudio revela también que el 21,1% de la población residente en nuestro país vive por debajo del umbral de riesgo de pobreza. La crisis ha hecho así más visibles las situaciones de vulnerabilidad y exclusión social, y el empeoramiento de las condiciones de vida ha llevado a que cada vez sean más las personas que demandan y precisan de ayuda básica.
En este contexto de dificultad económica, es esencial destacar el incremento de la colaboración entre las empresas privadas y las ONG y las Fundaciones en España, que han cobrado una importante relevancia y se han convertido, en la mayoría de los casos, en el principal sustento y fuente de ayuda de los más necesitados.
Así, el principal objetivo de la Fundación Solidaridad Carrefour, que coordina la acción social del Grupo Carrefour en España, es el de ayudar a los colectivos más desfavorecidos y en situación de vulnerabilidad, con especial atención a la infancia, ya que uno de cada cuatro niños en nuestro país vive en riesgo de pobreza, según UNICEF España.
Carrefour, a través de su acción social, pone en marcha todos los años diferentes iniciativas y proyectos dirigidos a paliar las carencias básicas de personas y familias que más lo necesitan, sobre todo en materia de alimentación y educación. Así, en la última Jornada Nacional de Recogida de Alimentos, organizada en colaboración con la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), la Fundación Solidaridad Carrefour donó a FESBAL más de 1.200.000 kilos en productos de alimentación. Asimismo, el pasado mes de septiembre, durante la celebración de la campaña "Vuelta al Cole Solidaria", la Fundación Solidaridad Carrefour entregó a Cruz Roja Española 895.600 euros en material escolar, que se repartieron entre más de 16.000 niños españoles.
Estos dos programas solidarios son tan sólo una muestra de la importancia que cobra en estos momentos la ayuda social, la cooperación y el compromiso ciudadano, a través de las donaciones y el voluntariado. Nuestros clientes son un ejemplo claro de responsabilidad y conciencia social, por lo que no podemos dejar de agradecer su colaboración, participando fielmente de las iniciativas que ponemos en marcha y haciendo que nuestros proyectos cobren relevancia.
En época de crisis, es fundamental redoblar los esfuerzos en beneficio de las personas que no tienen capacidad para subsistir por sus propios medios. Por eso, desde Grupo Carrefour, no cesaremos en el empeño de trabajar por un mundo mejor, en el que los más desfavorecidos vean satisfechas sus necesidades.